Lunes, 23 de enero de 2006
La Florida enmudeci? a La Ciudadela

El ?tricolor? aprovech? la ?nica situaci?n que tuvo y despu?s aguant? con ma?as y hombr?a. San Mart?n siempre fue para adelante, pero no encontr? el camino para vulnerar a Romero. El delantero Villafa?e hizo una corrida excepcional y fue el h?roe de la noche
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La Gaceta

Hab?a que ver esos cuerpos al viento para comenzar a entender cu?nto vale la noche de anoche para La Florida. Un ingenio de hombres humildes, pero panzas contentas que se subieron a ese cacharro que siempre amenaza con quedarse a mitad de camino. No importa, llegaron. Intimidados por esa bruma de palmas al viento que s?lo genera el fervor por La Ciudadela, vieron la pel?cula en silencio. De vez en cuando se escapaban los alaridos de do?a Gringa de Jaime, madre del arquero Carlos, ?cono del reinado de los hermanos Soria.
El silencio de la funci?n no s?lo se debi? al calor que mueve el cemento e intimida desde los cuatro costados; el silencio tambi?n se debe a que el campo de juego estuvo inclinado hacia el arco de Sergio Romero sin efectos especiales. En el reparto de papeles, como la historia determina, el protagonista fue el ?santo?. Hab?a que mirar las planillas en la puerta de los vestuarios para imaginar los planteos de Rold?n y de Guerrero. Los dos se apodan ?Negro?, pero sus esquemas salieron a la luz con el pitazo del en?rgico Rub?n Aguirre. Rold?n puso a Nievas Escobar como ?nico volante defensivo. El resto -Oviedo, Bernal y Lubo- puede cumplir funciones de marca y creaci?n. Pero se sienten mejor cuando tienen la pelota en sus pies. Guerrero, en cambio, puso una consigna a cumplir: todos se rompen, todos corren hasta que las medias se caigan. Y si hay tiempo para una contra, mejor. Como la que tuvo Diego Villafa?e, pero de esa parte se escribir? un poco m?s adelante...
Como una avant premiere, el delantero de piernas macizas y pelo tupido controlado por una vincha negra casi pega el primer golpe. Le gan? la espalda al correct?simo Juan Monge y desbord? para Gustavo Garc?a, que fue postergado por Oviedo. Hasta ah? lleg? el intento del ?tricolor? por arruinarle el orgullo a Lavall?n en el primer tiempo. El resto fue casero. Un centro de Luciano Gonz?lez que dej? solo a Juan Lubo para definir tres dedos y un lamento; una equivocaci?n entre Brand?n y Nieva que no capitaliz? Z?rate; un despilfarro al viento del preciso Bernal y nada m?s. A todo esto, Romero y sus pantalones largos no entraban en acci?n. Pero de esa parte tambi?n se escribir? m?s tarde...
Ahora s?, le toca el turno al h?roe de la noche. Villafa?e se llama Diego y corri? como lo hac?a Diego. Desde su campo, sus piernas fueron m?s veloces que las de Luciano y defini? donde Lavall?n nunca iba a llegar. Se?or gol de La Florida y soberbia contra ilustrada para silenciar estadios.
Corr?a el minuto 10 cuando el morocho se sac? la camiseta al viento. Corr?a el minuto 11 cuando San Mart?n entr? en un torbellino de individualidades que no se iba a calmar llueva o truene. El goleador Villalba que est? apagado casi empata con un cabezazo y despu?s, s?, apareci? la virtud que Romero esconde en sus guantes para cantar victoria. Luego llegaron las expulsiones, los gritos, los silencios y el ??vamos!? del final que dio paso a las l?grimas, y a los cuerpos al viento; y al regreso feliz, por m?s que sea en un cacharro viejo

?Fuimos inteligentes?

Tranquilo, fiel a su costumbre, estaba Angel Guerrero. Su camisa rosa estaba mojada. Una noche feliz qued? atr?s. ?Trabajamos con mucha actitud. Cada pelota fue disputada con lealtad, hicimos un trabajo inteligente sobre todo en el complemento, cuando supimos defender nuestro arco y aprovechar al m?ximo los espacios que podr?a dejar San Mart?n?, indic? el entrenador.
Publicado por Castro.Christian @ 10:27
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