Hasta que hallen uno, el Ruso" sigue en el cargo. Perilli y Saldico suenan como sucesores.
FUENTE: Diario Río Negro
La vida futbolística del equipo albinegro transita por una complicada situación. Luego de la derrota frente a Brown de Madryn, el "ruso" Henry Homann puso a disposición su renuncia como técnico del equipo.
La decisión ahora está en manos de los gerenciadores quienes están pensando en si la aceptan o no, mientras paralelamente analizan posibles reemplazantes.
La agitada jornada en realidad arrancó un par de horas después de finalizado el partido con Brown.
Según los datos que trascendieron, en ese momento el cuerpo técnico habría puesto a disposición la renuncia, aunque no en forma indeclinable.
A partir de allí hubo un sinfín de reuniones entre los mismos gerenciadores e incluso con el actual cuerpo técnico.
Los tercerizadores se tomaron su tiempo para decidir si se le aceptaba la renuncia, por varios motivos.
Primero porque había algunos que seguían apoyando la gestión de Homann, y luego porque encontrar un técnico de jerarquía cuando se están jugando muchos torneos en forma simultánea, complica la búsqueda.
Ninguno de los gerenciadores quiso adelantar posiciones ni tampoco posibles sucesores, pero se pudo saber que hay un trío d entrenadores regionales que está en carpeta.
Los nombres que están en danza son los de Domingo Perilli (actualmente desocupado), Alberto Saldico (hoy dirigiendo a Maronese en el Argentino C) y Raúl "Chueco"Salinas, aunque este último estaría algunos escalones más abajo.
Durante la tarde de ayer hubo todo tipo de reuniones para intentar clarificar la situación como así también infinidades de llamado telefónicos.
Lo que impidió avanzar en las tratativas fue que los gerenciadores no pudieron dar directamente con ninguno de los candidatos. Apenas lograron contactarse con alguno de sus allegados.
Si todo marcha dentro de los plazos previstos, a más tarde hoy estará resuelta la situación del técnico albinegro.
Uno de los aspectos que hace pensar en que habrá un cambio es la intención del gerenciamiento de no seguir desgastando la figura de Homann, uno de los jugadores más identificados con la camiseta albinegra en toda su historia.
Mientras se define esta situación, el plantel ya está con la mente puesta en el próximo compromiso porque sabe que no puede seguir dejando puntos en el camino.
Una falla mucho mayor
Los magros resultados de Cipolletti en los últimos torneos no son un hecho aislado, sino consecuencia de una falla que abarca toda la estructura futbolística
Al asumir el gerenciamiento, lo hizo con una buena planificación en el primer equipo y en inferiores. Había un trabajo de base articulado por Domingo Perilli y un grupo que incluía preparadores físicos, técnicos para todas las categorías, pruebas y seguimientos de jugadores de toda la zona.
Los objetivos comenzaron a cumplirse: el equipo de primera clasificaba para todas las definiciones -con una final incluida- y a los 'chicos' no se les escapaba ningún título.
"Mingo" se fue y el proyecto madre también. Los cuerpos técnicos desaparecieron y no hubo reemplazos, sólo 'parches'. Con el abandono, las inferiores perdieron protagonismo, mermaron las vueltas olímpicas y se extinguió el proyecto de colocar 'pibes' en el fútbol grande. Así, el equipo "A" dejó de soñar con ascender para tener pesadillas de descenso.
La explicación del caótico presente del equipo es el vivo reflejo de un problema mucho mayor: una destrucción estructural.
El equipo entró en zona de promoción
Los pobres resultados del inicio del torneo sepultaron a Cipolletti en el fondo de la tabla del Clausura, pero también lo complicaron con el tema del descenso. Si el torneo finalizara hoy, estaría en zona de promoción.
En la suma de los dos certámenes, que determinará el ordenamiento final de los equipos, el albinegro está undécimo de los doce equipo de la zona.
Según el reglamento del Torneo Argentino A, los últimos de cada grupo (sur y norte) descenderán directamente al Argentino B.
Los que terminen en la posición 11 de cada zona se enfrentarán entre ellos. El perdedor descenderá mientras que el vencedor de esa llave jugará una promoción con un equipo del Argentino B.
Los novenos y décimos de cada zona jugarán una eliminación entre ellos. Los ganadores mantendrán la categoría pero los que pierdan, deberán disputar otra promoción con conjuntos de la categoría inferior.
Cuando quedan 21 puntos para disputar en la fase regular, el albinegro está ubicado en la zona caliente, y para salir de ella deberá descontar seis unidades.