Es "inconsciente" pensar en zafar de la promoción, dice. No descarta apelar al psicoanálisis. Desea "revancha".
Un "Mingo" ciento por ciento: "Voy a seguir, estemos en la categoría que estemos".
Perilli parece vivir un doloroso viaje retrospectivo a ese tiempo en el que Cipolletti era un castillo de naipes que se derrumbaba, cuando él tomó las riendas y lo salvó del descenso (frente a Bella Vista).
Volvieron los temores, ganar es una odisea y la bronca del hincha se alimenta de los (malos) resultados 'albinegros'. "Mingo" sabe que la situación requiere delicadeza, pero no se ampara en el silencio. Y dice cosas como estas: "Sería inconsciente pensar que nos vamos a salvar de la promoción"; "ya les dije a los dirigentes que voy a seguir, estemos en la categoría que estemos"; "ahora se verán los verdaderos hinchas".
Está preocupado, pero no desesperado. Y, con mucho esfuerzo, intenta trasladar ese estado de ánimo a sus dirigidos. Es más, reconoce que no pondría obstáculos para que un profesional psicoanalice a sus dirigidos.
"Es una alternativa, todo lo que sume es bueno. Hay cosas que a los técnicos se nos van de las manos por el simple hecho de no haber estudiado, pero sé lo importante que es el estado anímico en el fútbol. Es más, segurament que en el futuro también necesitaré terapia", ríe el entrenador.
–Decís que Cipolletti mejoró, ¿es posible escaparle a la Promoción?
–Mirá, el objetivo es no descender en forma directa, no dejar que nos pase Huracán (Comodoro Rivadavia), hay que sumar, sería inconsciente pensar que nos vamos a salvar de la promoción. Hay que ser realista, ver dónde y cómo estamos.
–¿Es irreal ver a Cipolletti nuevamente en esta situación?
–No sirve de nada buscar responsables, tenemos que hacer todo lo posible para que pase la tormenta y luego sí, hacer el balance correspondiente.
–¿El plantel está muy mal anímicamente?
–Sí, porque se preparó para estar más arriba. Hay muchos jugadores que estaban acostumbrados a ganar, no se imaginaron que podían pasar por esta crisis. Igual, no hay que ser trágicos.
–¿Tenés miedo de que el domingo el hincha reaccione mal?
–Son las reglas de juego, pero creo que en estos momentos se ven los verdaderos hincha. No se le puede pedir más a la gente, pero también debe entender que debe apoyar y no perjudicar; claro, es difícil ir en contra de la pasión del hincha.
–¿Qué vas a hacer en caso de que ocurra lo peor?
–La única condición que les puse a los dirigentes es seguir un año más, sea cual sea el resultado de este torneo.
"Ni tarado ni suicida"
En estos días llegará el representante Daniel Sancisi. En ese momento se sentará con los gerenciadores para firmar su contrato. Y en algo será inclaudicable: "pase lo que pase, quiero un año más en Cipolletti".
–¿Cómo es el tema..?
–La única condición que les puse es que seguía un año más, estemos en la categoría que estemos.
–Pero si descienden, ¿pensás que la gente te va a perdonar?
–No lo se, pero yo me gané un prestigio en Cipolletti, y no lo voy a regalar; en otras condiciones, y como estaba el equipo, no hubiese agarrado nunca, sino sería un tarado o un suicida, y no soy ninguna de las dos cosas. Yo voy a firmar un contrato y lo voy a cumplir, la gente me tendrá que bancar...
–Pensás que ahora se reconoce más tu trabajo de la etapa anterior?
–Antes (en su primera etapa) todos estaban acostumbrados a ganar, y ahora se dan cuenta que no es tan fácil. Con el tiempo lo que hicimos antes se valorará más, sólo nos faltó ser campeones. Pero ahora hay que ponerle el pecho a las balas, no me arrepiento de haber encarado este desafío.
FUENTE: Diario Río Negro