El plantel albinegro vive momentos de sosiego. En Córdoba el ambiente está caldeado.
Mientras se confirmó que el partido de ida entre Cipolletti y General Paz Juniors se jugará el domingo 9 de abril, salieron a la luz muchos problemas en el conjunto cordobés: el presidente quiere renunciar y el técnico, que criticó duro al plantel, quiere "limpiar" a varios titulares.
Si la situación de Cipolletti es complicada, la de los cordobeses es peor, porque tienen serios inconvenientes dentro y fuera de la cancha. Luego del empate con Ñuñorco, los medios no dejaron de reflejar esa situación.
Por un lado el técnico, Pablo Brandán, está muy molesto con sus jugadores. Adelantó que para el partido frente al albinegro realizará varios cambios porque no encuentra respuestas anímicas ni futbolísticas.
Precisamente ese fue uno de los motivos por los que los cordobeses no quisieron adelantar una semana la llave con los cipoleños.
Pero la cosa no termina ahí. Brandán además contó abiertamente que el plantel está dividido, con muchos problemas internos y que eso se refleja en la cancha.
Además, el presidente de Paz Juniors, Jorge Zamar, que asumió el pasado 25 de febrero pasado, le dijo al diario "La Mañana de Córdoba" que está pensando seriamente dejar la conducción de la institución después de enterarse que en realidad la deuda global que heredó de la conducción anterior es de 600 mil pesos, y no de 400 mil como le habían informado con anterioridad.
El regreso a las práctica de 'Cipo' pareció más tranquilo luego de la victoria frente a Juventud de San Luis.
Domingo Perilli tendrá varios días para armar el mejor equipo, e incluso hay posibilidades de que para el primer partido frente a los cordobeses ya pueda contar con el volante Daniel López y el defensor Daniel Molina, únicos jugadores con problema físicos.
FUENTE: Diario Río Negro