lunes, 03 de abril de 2006
San Martín le hizo un precio de liquidación

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Foto y texto: La Gaceta

Como el día y la noche

Por Ariel Ibáñez

Tres goles es una diferencia amplia, casi decisiva. Pero con este particular sistema de definición que tiene el Argentino “A”, San Martín cuenta con un tanto extra a su favor por eso que se llama ventaja deportiva. La Florida tiene que ganar por una diferencia de cuatro o más goles en La Ciudadela si quiere llegar a los cuartos de final. Sin embargo, por lo que se vio ayer; por el momento futbolístisco de ambos conjuntos y por las disímiles aspiraciones, lograrlo será una “misión imposible” para el conjunto “tricolor”. Roldán y sus jugadores saben que sólo una tragedia los dejará fuera de carrera. No es casualidad que San Martín resolviera con tanta comodidad el primer partido y ahuyentara los fantasmas del pasado. Más allá de las dudas iniciales sobre el rival que le podía tocar en esta fase y del temor de algunos hinchas por los antecedentes de las últimas confrontaciones, las diferencias actuales son notorias, casi como el día y la noche. La Florida tenía como principal objetivo lograr la clasificación y de esa forma eludir el descenso. San Martín apuesta fuerte al ascenso y si no lo consigue, la frustración será enorme. La Florida otorga la ventaja de no jugar en su estadio como local. San Martín fue al Monumental y se sintió como en su casa. Su hinchas hasta llevaron la bandera gigante. San Martín lamentó la ausencia de sus delanteros titulares -Gustavo Ibáñez y Juan Cortés-, pero tiene un plantel con variantes y entonces no se resiente la estructura del equipo. La Florida arrancó el partido sin arquero suplente porque Sergio Romero estaba suspendido y terminó con el defensor Gabriel Núñez en el arco por la expulsión de Carlos Jaime. Cualquier equipo con aspiraciones no puede dar esa ventaja. Madura el nocaut
“No podemos errar tantos goles”
San Martín tiene la serie casi definida
Ni en Milan, ni en París, la colección otoño-invierno tuvo su estreno sobre una pasarela monumental. Acorde a los tiempos que desfilan, no hay lugar para las telas de alta costura: con un trapo rojo y blanco basta para confeccionar el traje que usan los modelos en ascensos. Ellos, los que caminan a paso elegante como Robles, o los que se tiran de cabeza como Vera, son el producto diseñado por Carlos Roldán.
Desde el técnico hasta el que limpia, todos aportan su porcentaje de realidad en este sueño por subir otra categoría. Un sueño que sólo sueña San Martín; las pesadillas son exclusividad de La Florida, que del glamour de Miami tiene poco. Los “tricolores” posaron para las cámaras sin Romero, Leal ni Villafañe, tres de los que mejor sonríen en el este. Y las ausencias en un equipo que no completa el banco de suplentes se sienten. Tanto que ni el enorme orgullo de los García y compañía pudo evitar el paseo de principio a fin que lució el “santo”. Le hizo tres goles, pero pudieron haber sido más. Fue un precio de liquidación, que por lo pronto, alcanzó para cerrar la ida. ¿Hace falta jugar la vuelta?
San Martín empezó con ganas de liquidar la serie en los primeros minutos. La intensa presión con tres hombres sobre la salida de los defensores “tricolores” influía en el juego como las tendencias. Y la tendencia del “santo” pasaba por la izquierda, donde juega David Robles, el flamante galán que confirmó el amor que le guardan los hinchas. Durante cada córner, el formoseño más coqueto de La Ciudadela recibía ovaciones de la histórica popular ubicada sobre Chile y Laprida. El segundo centro de David encontró un blooper de Luciano González que se perdió la apertura con todo el arco a disposición; pero el cuarto centro de David encontró una salida en falso de Jaime y el botín de Antonio Ibáñez. Ese tanto ratificó el presente precioso del diamante más joven de San Pablo y sirvió para pulir detalles y calmar las imprecisiones en los últimos metros.
Robles estrelló un tiro en el palo; Antonio casi duplica; Villalba seguía con el chip cambiado; y hasta Avila llegó a quedar en posición de gol. Si a todo eso se le suma el penal a Zárate no cobrado y un gol legítimo invalidado a Villalba, era comprensible el nerviosismo de todos.
Hasta que Jaime generó otro alarido de su madre, doña Gringa, cuando bajó a Villalba y dejó al arco sin arquero porque no había suplente. La camiseta le quedaba grande al defensor Gabriel Núñez, que no pudo hacer nada ante el penal de “Lucho” y ante el reencuentro de Villalba con el gol y con las cámaras. Para que los trapos desfilen por los aires, bien a la moda.

Sin lujos
“No podemos darnos el lujo de perdonar a nadie. Este partido tendría que haber terminado con un 6 a 0, para que ni se presenten en La Ciudadela. Pero nos vamos con una diferencia de tres goles, que tampoco es malo para definir esta serie”, puntualizó el arquero Javier Lavallén.

Desde el Monumental
NUNCA VISTO.- El tendido de la tribuna ubicada sobre la calle Chile del estadio “Monumental” se vistió por primera vez con los colores rojo y blanco. Es que la gigantesca bandera de San Martín, símbolo de la parcialidad “santa” , se extendió a lo largo del sector que habitualmente es ocupado por los hinchas archirrivales.
CARAVANA.- Casi un centenar de automóviles intervino en la caravana “santa”, que partió desde La Ciudadela hacia el estadio de Atlético Tucumán. Su propósito fue acompañar al equipo que orienta Carlos Roldán en el primer partido de la serie que comenzó a definir con La Florida.
LOS GARCIA.- Los clubes tucumanos se destacan por tener en sus filas jugadores del mismo apellido. La Florida no es la excepción, ya que ante San Martín, en el equipo que orienta Angel Guerrero se alistaron los hermanos Gustavo y Mauricio García. También fue titular Fabián García, hermano de un ex futbolista, Floreal García.
RIGUROSO CONTROL.- El sistema de seguridad que se empleó en esta oportunidad funcionó a la perfección. Se utilizó un control estricto en cada uno de los sectores de ingreso. Al término del partido, la parcialidad “santa” se retiró primero. Quince minutos después lo hizo la hinchada del “tricolor”.
OTRA VEZ SIN “CURA”.- Walter Daniel “Curita” Molina parece estar perseguido por la mala fortuna. El carrilero del equipo “santo” sufrió una nueva molestia física. Esta vez no se trata de un desgarro, del cual está recuperado. Aparentemente se trata de otra lesión. Hoy será sometido a un estudio por el doctor Samuel Semrik.

Síntesis: Gentileza de Carlos Oardi

LA FLORIDA: Carlos Jaime (5); Diego Véliz (4), Héctor Cativa (5), Mario
Nieva (5) y Gabriel Núñez (6); Miguel Brandán (4), Sergio Peralta (6),
Gustavo García (5) y Mauricio García (4); Matías Argañaraz (3) y Fabián
García (3). DT: Angel Guerrero.

SAN MARTIN: Javier Lavallén (6); Luciano González (6), Juan Monge (7) y
Mario Vera (6); Lucas Oviedo (6), Leandro Avila (7), Cristian Zárate
(4) y
David Robles (8); José María Bernal (6); Antonio Ibáñez (6) y Daniel
Villalba (6). DT: Carlos Roldán.

GOLES: Primer tiempo: 24¹ Ibáñez (SM). Segundo tiempo: 28¹ González
(SM), de
penal, y 34¹ Villalba (SM).
Cambios: 60¹ Pablo Cantero (4) por Robles (SM), 67¹ Carlos Ghiani por
Mauricio García (LF), 70¹ Julian Palavecino por Fabián García (LF), 81¹
Juan
Cortés por Ibáñez (SM) y 88¹ Juan Elúa por Bernal (SM).
Expulsado: 72¹ Carlos Jaime (LF); Núñez ocupó el arco.
Estadio: Atlético Tucumán (local La Florida).
Arbitro: Ariel Montero (Tucumán).
Publicado por chocoadaro @ 9:09
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