La derrota por penales condenó a ‘Cipo’ al descenso.
La película llegó a su culminación y tuvo el peor final. Cipolletti no pudo sostener la ventaja y se despidió del Argentino A. En lo futbolístico falló en los penales, en lo dirigencial se sumaron más errores y la condena fue una dolorosa pérdida de la categoría.
Lo que hace unos meses ni se cruzaba por la mente de nadie, de a poco se fue convirtiendo en realidad como consecuencia de una suma de sucesos que van más allá de los tres penales errados ayer.
La agonía futbolística en realidad comenzó en el Apertura pasado, con una floja campaña, que si bien sirvió para entrar a los play offs, significó pocos puntos para la general.
En el Clausura el equipo nunca encontró los caminos, acumuló derrotas y cayó estrepitosamente en la tabla.
Zafó del descenso directo, pero ayer fue artífice de su propio destino. Hizo un aceptable primer tiempo, se fue desinflando y terminó perdiendo 1 a 0. En los penales pudo tomar ventaja, pero no lo desaprovechó, Panero se convirtió en figura y Marcos Garrido, acertó el último penal, envió a ‘Cipo’ al Argentino B.
El final fue doloroso, con jugadores envueltos en lágrimas, despidiéndose –algunos para siempre– de ese grupo de hinchas que acompañaron al equipo hasta el final.
Antes de la agonía hubo un partido vibrante. El albinegro tomó las riendas, hasta que el local empezó a acomodarse y las situaciones no tardaron en llegar.
Ruiz se convirtió en figura, desactivando varias jugadas de peligro. Los errores en la definición del local también conspiraron para que todo siga 0 a 0.
La igualdad mantenía viva la esperanza albinegra. Pero apenas comenzó el complemento, empezó a cambiar la historia. Dalpolletto metió una bolea que alcanzó a ser rechazada en la línea, pero la pelota dio en el palo y Cavalía la volvió a meter para que Peppino ponga el 1 a 0.
De ahí hasta el final fue puro dramatismo, porque Paz Juniors generó muchas situaciones pero ‘Cipo’ también tuvo las suyas. Si le faltaba algún condimento a esta final, el árbitro cobró penal para el local, pero a instancias de su juez asistente, lo anuló.
Sin suerte en el arco de enfrente, la apuesta albinegra fue llegar a los penales, y estuvo a punto de perder todo en la última jugada, cuando Gómez estrelló un cabezazo en el travesaño.
Desde los doce pasos convirtieron Martínez para el albinegro y Oga para Paz. En la segunda tanda el “Toto” Méndez acertó y Cavalía le dio al palo. Estaba todo para ‘Cipo’, pero Panero se lo atajó a Alecha y Arguello igualó la serie. El ‘1’ también le tapó a Padua, mientras Anatrini la tiraba muy lejos. En la última tanda, Panero le ganó el duelo a Sablich mientras que Garrido terminó con el sueño albinegro.
“Nos tocó perder, pero vamos a volver”
En la vida de cualquier hombre relacionado al fútbol debe haber pocos momentos más difíciles que asumir un descenso.
En la dureza del golpe recibido, el técnico Domingo Perilli fue uno de los primeros en contar sus sensaciones.
“Ya está, no hay mucho por decir. Tenemos que tener tranquilidad, Cipolletti es un grande de la categoría y pronto vamos a volver”, dijo el DT.
Cuando se lo consultó sobre las causas del mal proceso que derivó a la pérdida de la categoría, se limitó a responder: “no es el momento de buscar responsables ni culpables. Hay que analizar las cosas que se hicieron mal, pero se puede salir adelante. Se fue al descenso Racing Club, San Lorenzo y volvieron, mira si no se va a ir Cipolletti. Ojala volvamos pronto”.
Con respecto a su futuro, Perilli aseguró que “vamos a dialogar durante la semana, pero no se murió nadie acá. Perdimos la categoría, en el fútbol se gana y se pierde, y hoy (por ayer) nos tocó perder. Tuvimos un buen primer tiempo, después del gol nos caímos, y en los penales es toda una lotería”.
Raúl Ruíz coincidió con que el descenso “no es la muerte, hay que seguir de pie, lamentablemente hasta acá llegamos. Tengo mucha bronca, mucho dolor y nunca pensé terminar así. Hay que seguir adelante, y si me toca continuar, voy a dejar todo para que Cipolletti vuelva a ascender”.
En un vestuario abatido, otro de los que explicó sus sensaciones fue Franco Amaya.
El volante dijo sentirse “muy dolido por el momento que nos toca, pero le agradezco a toda la gente que nos vino a alentar, lástima que no pudimos regalar una alegría, pero vamos a seguir luchando”.
¿Qué futuro tendrá el albinegro?
Una vez que empezó a pasar el dolor, comenzaron a aparecer las preguntas y la principal fue ¿qué será del fútbol de Cipolletti de ahora en más?
En el mundillo del fútbol albinegro desde hace tiempo que rondar los rumores de una disolución del gerenciamiento o en todo caso con la renuncia de alguno de sus integrantes. El conflicto a raíz de los atrasos salariales y las deudas por alquileres denunciadas por los propios jugadores no hizo más que abonar la teoría de que los actuales gerenciadores no están en condiciones financieras de seguir al frente de la actividad.
Con los malos resultados varios de ese grupo de once empresarios dispuestos a financiar el fútbol albinegro, se fueron apartando en silencio.
Incluso luego comenzaron los conflictos con el propio plantel, que reclamaba más presencia del grupo tercerizador, lo que enrarecía aún más el clima de trabajo.
Ninguno lo confirma ni lo desmiente, pero es un hecho que el gerenciamiento -como venía funcionando hasta ahora- no va a seguir.
Ayer el vicepresidente del club Cipolletti, Horacio Freiberg dijo desde Córdoba, confirmó que “el fútbol de Cipolletti seguirá”, aunque no sabe que va a pasar con el grupo tercerizador.
El dirigente adelantó que en la semana se iniciará una serie de reuniones y no descartó que la actividad vuelva a ser “manejada” por una subcomisión del club, ante el fracaso del gerenciamiento.
Otra versión que viene tomando fuerza en las últimas semanas es la que menciona la posible aparición en escena de un nuevo grupo de empresarios entre los que estaría el productor Luis Boschi, uno de los integrantes originales del gerenciamiento pero que había dado un paso al costados por diferencias con sus compañeros.
OPINION: Parecía inevitable
Cuando uno repasa los últimos tiempos de Cipolletti se pregunta si aquella final frente a Racing de Córdoba fue apenas un espejismo.
“En el fútbol mandan los resultados” y “los que ganan o pierden los partidos son los jugadores”, pero es evidente que para caer tan bajo, no sólo hubo errores desde lo futbolístico sino que estuvieron acompañados por malos actos o malas decisiones a nivel dirigencial.
Hay situaciones que no se pueden admitir si se quieren hacer bien las cosas. Una de ellas es que sean los propios técnicos, en muchísimas oportunidades, los que hayan tenido que conseguir los lugares de entrenamiento.
Los atrasos salariales, tan habituales en el fútbol nuestro, tampoco ayudaron y precisamente por ese motivo, el plantel estuvo a punto a no viajar. Por común que sean, no quiere decir que estén avalados, y más en una “empresa privada” como lo es un gerenciamiento.
En este caso, al revés de lo que ocurre muchas veces, no hubo problemas de protagonismo, sino todo lo contrario. Salvo por un caso (o dos a lo sumo), el plantel se quejó por “ausencias” cada vez que tenían que solucionar problemas.
Para salir a flote se necesita cambiar a tiempo el rumbo de las cosas. En Cipolletti no lo hicieron, entonces hubo que esperar hasta que el equipo toque fondo (descienda) para acusar el golpe.
SINTESIS
General Paz Juniors (1) (3) : Hernán Panero; José Luis Gómez, Diego Dalpoletto, Diego Gómez, Guillermo Cabalía; Sergio Oga, Marcos Garrido, Juan Sánchez (88', Marcos Argüello)y Rubén Anatrini; Silvio Peppino y Tomás Ciclik (76', Maximiliano Rodríguez). DT: Pablo Brandán
Cipolletti de Río Negro (0) (2): Raúl Ruiz; Adrián Nahuel (66', Mauricio Del Cero), Cristian Martínez, César Medina, Daniel Molina; Franco Amaya, Cristian Sablich, Jorge Cid y Julio Ibáñez (80', Germán Alecha); Miguel Abad (72', Héctor Méndez) y Oscar Padua. DT: Domingo Perilli
Goles: (48') Silvio Peppino (GPJ)
Incidencias: Para Juniors convirtieron: Sergio Ogga, Marcos Argüello y Marcos Garrido, desviaron Guillermo Cabalía y Rubén Anatrini.
En Cipolletti convirtieron Cristian Martínez y Héctor Méndez,le atajaron los disparos a Germán Alecha, Oscar Padua y Cristian Sablich.
Arbitro: Ezequiel Blanchet (Santa Fe)
Cancha: General Paz Juniors
FUENTE: Diario Río Negro