viernes, 02 de junio de 2006
Estaba en deuda conmigo


En charla con EL SIGLO, Juan Manuel Cortés habló del desahogo personal que le provocó convertir en la primera final ante los mendocinos. “Fue una satisfacción grandísima”, afirmó.

El fútbol siempre te da revancha, sino pregúntenle a Juan Manuel Cortés, quien pasó de ser villano a héroe en sólo un par de días. El goleador de San Martín, quizás injustamente, fue el blanco elegido para los insultos de los hinchas, por la frustrada derrota ante Villa Mitre en la final del torneo Argentino A.
Sin embargo, su entrenador, Carlos Roldán, mostró todo su conocimiento y su frialdad a la hora de tomar una decisión, y lo mantuvo en su puesto.
¿Cómo le respondió el delantero? De la manera que tiene que ser: Convirtió el gol que puede significar el ascenso de San Martín a la Primera B Nacional, todo dependiendo de que pueda cumplir con su objetivo: “Ojalá que pueda superar los diez tantos que tengo en la temporada”, imploró “Juanchi”.
Apenas terminó la práctica de ayer, “Ken” se tomó unos minutos para dialogar con EL SIGLO y comentar lo vivido en el primer partido de la Promoción.

-El gol ante los mendocinos ¿Fue una revancha personal o para taparle la boca a más de uno?
-Estaba en deuda conmigo mismo. Es el fruto del esfuerzo que hago día a día y del apoyo que me brindaron todos mis compañeros. También el del cuerpo técnico que siempre confió en mis condiciones y por suerte le pude retribuir con goles importantes como el de ayer -por el miércoles-.
-¿En deuda por el bajo rendimiento que tuviste en ambas finales? -Sí, principalmente por eso. Sin embargo la gente no sabe muchas cosas: Yo en esos partidos jugué con la mano quebrada, pedí que me infiltren porque no quería perdérmela ni loco. Las cosas no me salieron, pero dejé todo, como lo hago siempre, por esta camiseta.

-Ya que comentaste la lesión ¿Te dan bronca los insultos de algunos hinchas?
-El fútbol es ingrato, los hinchas hoy te aplauden y mañana te insultan. Nunca podés complacer a todos, si fuera así sería muy fácil jugar ante 30 mil personas. Lo que no entienden es que uno no entra al campo de juego para ser un desastre. Si dependiera de mí, me gustaría convertir en todos los partidos.

-Entonces ¿Qué sentiste apenas marcaste el gol ante el Chacarero?
-Un desahogo tremendo. Mi novia estaba en la platea y ella es la que más sufrió los insultos. Primero miré al cielo y después trate de ubicarla. Sin dudas fue dedicado para ella que siempre está a mi lado.
-¿Y a Roldán no le dijiste nada?
-Sí, también lo señale a él. Para un delantero, cuando las cosas no le salen como uno quiere, la continuidad y la confianza son lo mejor que le puede pasar. Carlos (Roldán) me trajo a este club y siempre le estaré agradecido.

-¿Y los hinchas que siempre te alentaron?
-Esos son incondicionales. ‘La banda del camión’, los que están en calle Pellegrini y algunos otros nunca me dejaron de alentar. Cuando perdimos con Villa Mitre la final, vinieron a la práctica a darnos fuerza para que no desaprovechemos la última oportunidad que nos queda. Por ellos me gustaría hacer el gol del ascenso.

-Hablando un poco de lo que será la revancha en Mendoza ¿Alcanza la diferencia obtenida en La Ciudadela?
-Si somos inteligentes tenemos que sacar provecho del 1 a 0 que conseguimos en nuestra cancha. Hay que ver que propone el rival, pero San Martín tiene que repetir la actuación de la primera final, y así, tendremos muchas chances de conseguir el objetivo.

-Siempre afirmaste que no eras goleador. Sin embargo en esta temporada ya marcaste diez tantos ¿Causalidad o casualidad?
-(Risas) Que cada uno saque su propia conclusión. Creo que algunos goles fueron muy lindos y otros sólo la tuve que empujar. El último nadie me puede negar que fue un golazo.

-¿Y la promesa para el domingo?
-Dejar el alma y la vida para conseguir el ascenso, y si puedo convertir para superar los diez tantos sería maravilloso.
De todas maneras, lo más importante es que San Martín logre ganar sí o sí.
Publicado por chocoadaro @ 9:34
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