Ayer, a última hora,
el plantel de Gimnasia cambió su lugar y hora de entrenamiento, luego de que el Gerente del estadio Malvinas Argentinas, Lito Chacón, avisó telefónicamente a la dirigencia del club, y éstos al cuerpo técnico, que de 10 a 11 de la mañana estaba a disposición del equipo mensana ese campo de juego.
El técnico y sus colaboradores ni la pensaron. Después de solicitarlo desde principio de semana, aceptaron el horario. Y claro, era en ese momento o nunca, para poder prepararse para el choque ante Luján.
El Lobo, ya en el estadio, hicieron un trabajo de fútbol y pelotas paradas que duró 60’.
Para esta cita especial y tan repentina -que ni la prensa se enteró- el DT no contó con la presencia de Mauricio Arce, quien fue papá el miércoles, ni del Loco Lillo, quien recién hoy comenzará a practicar, aunque ya se lo descartó para el encuentro ante los del Bajo, con la idea de no provocar una regresión en la evolución de su lesión. Otro que tendrá que ver el encuentro desde la platea es Carlos Díaz que continúa en la dulce espera por su pase desde Costa Rica.
Por lo que los once que jugarían el domingo a las 16, ante el Viole serían: Tula en el arco; Mauricio Fernández, Carabajal, Castro, González en la defensa. En tanto, en el medio campo está la duda de dos hombres que siempre respondieron: Quispe, Marchetti o Arce, Ojeda, Anzorena. Y arriba, Moyano y Marcos Fernández. Hoy trabajarán en Luz y Fuerza, y el DT definirá el equipo.
DIARIO LOS ANDES