Mi?rcoles, 20 de septiembre de 2006
Rivadavia no mostr? una gran imagen ante Juventud, pero igual al menos mereci? la igualdad. En el an?lisis, lo m?s preocupante es la falta de volumen de juego.

LA POSTA SEMANAL LINCOLN

?Esto es f?tbol. Tambi?n un d?a podemos jugar mal y perder?, las sencillas palabras de Gerardo Fibiger fueron tan sensatas como reales. Rivadavia no jug? un gran partido, pero tampoco fue un desastre. Ni antes eran fen?menos, ni ahora son descartables. Stop, freno de mano y a separar.
En s? el 0-1 del domingo fue demasiado premio para un equipo que s?lo apost? al orden y la entrega como argumento de juego. Porque, a diferencia de los habituales planteos del albirrojo que tambi?n tiene estas virtudes como argumento de juego, la Juve se par? en su campo y s?lo dej? a dos hombres all? arriba. Luego, fue sacar y sacar. Resulta complicado encontrar una acci?n en la que los visitantes hayan tocado la pelota de manera prolija y con sentido. Hasta el gol, en clara posici?n adelanta, nace de un largo rechazo. Sin embargo, con la ventaja el orden y la entrega fueron suficientes como para ganar. Tambi?n cont? con la suerte que careci? en otros encuentros.
La mala noticia para Rivadavia fue la carencia total de ideas como para sobreponerse a ese orden impresionante de Juventud. Jam?s cont? con la precisi?n indispensable para entrar en el corto espacio, aunque para ser justo esta precisi?n tampoco estuvo en Pergamino ni en Tandil. Es decir, Rivadavia todav?a no aceit? esa maquinaria para meter la puntada final. Ni por el centro ni por las bandas. De haberlo tenido, ante Douglas y Santamarina el resultado final hubiese sido superior.
Este es, quiz?s, el punto m?s negativo de la derrota, aunque interiormente todos son concientes de esta carencia. Se hizo notoria este domingo ante la necesidad de empatar y pensando en la tabla de arriba. El dato de no grito en las ?ltimas dos presentaciones no es menor. Este equipo vive de la contundencia, esa que tuvo ante La Plata y Gimnasia. De lo contrario sufre.
?Es para volverse loco este 0-1? No, porque al engranaje colectivo le falta aceite y eso lleva tiempo. En esta l?gica Santiago Dos Reis aparece con la bandera de salvador, aunque no necesariamente es as?. Igual, el juninense es para tener en cuenta. ?Es para subestimar? Ni a palos. Si no se trabaja y si los jugadores no se tranquilizan en los ?ltimos metros, Rivadavia seguir? sufriendo ante estos planteos. Todo depende de Rivadavia. Los jugadores mostraron que est?n a la altura del campeonato. Antes no fueron fen?menos, ahora no son un desastre. Deber?n trabajar y estar convencidos de que este es el camino. La entrega, solidaridad, el orden y ese hambre de gloria no puede dejarse de lado. S?lo hay que agregarle un poco de f?tbol. Y la tabla de abajo estar? cada vez m?s lejos. Y la de arriba dejar? de ser una utop?a.
Juan Livio Biasussi
Publicado por bernardo_itkin @ 15:31
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