Lunes, 06 de noviembre de 2006
El n?mero 209

Fuente: Adri?n Sgroi-Diario Uno

El del domingo pasado, fue el cl?sico de los cl?sicos (como se lo denomina al cl?sico mayor del f?tbol mendocino) n?mero 209 entre Independiente Rivadavia y Gimnasia y Esgrima, aunque s?lo el n?mero 12 por torneos de la Asociaci?n del F?tbol Argentino. Los otros 197 fueron por la Liga Mendocina de F?tbol.
Independiente tiene una clara paternidad en torneos de la AFA, con 7 victorias (incluida la del s?bado), hubo una del Lobo y 4 empates.
Gimnasia no le gana a la Lepra desde 1969, cuando le gan? una
clasificaci?n a uno de los viejos torneos Nacionales de primera.
En el historial general, est?n Independiente 62, Gimnasia 71, y 76 empates.

El cl?sico fue m?s cl?sico en el Bautista Gargantini. Las tribunas se vieron m?s llenas y el aliento de las hinchadas se sinti? m?s fuerte. Y si con eso no alcanzaba, la lluvia le dio un toque especial al enfrentamiento entre Azules y Blanquinegros.
Por primera vez desde que participan en el Argentino A (el de ayer fue el sexto partido entre ambos en esta categor?a), Independiente Rivadavia y Gimnasia y Esgrima no jugaron en el Malvinas Argentinas. Por eso el clima fue otro, respir?ndose aire de cl?sico y con dos hinchadas que se intercambiaron insultos y agravios, pero todo dentro del folclore del f?tbol.
En el costado norte estaban los de Gimnasia, que asistieron en buen n?mero a pesar de la campa?a que est? realizando su equipo y de que no pudieron cumplir el objetivo de la clasificaci?n. Pero igual les hicieron el aguante a los muchachos de Marcelo V?zquez. Hasta V?ctor Legrotaglie alent? al Lobo, mezclado entre los hinchas.
Enfrente, los de Independiente Rivadavia mostraban su enorme bandera y les recordaban a sus rivales que "no se clasifican...".
Todo era fiesta en la previa, y mucho m?s cuando los equipos ingresaron al campo de juego. El recibimiento con papelitos y bengalas para ambos conjuntos y la pelota que comenzaba a rodar, y todos expectante a lo que pasaba con ella.
Y mientras los goles no llegaban, empez? a llover y el agua motiv? a?n m?s a los hinchas, que cantaban y saltaban sin importarles nada. Y como si fuera algo m?gico, mientras m?s intensa era la precipitaci?n m?s fuerte era el aliento. Ni siquiera pararon de cantar en el entretiempo, porque la
lluvia tampoco par?...
As? se vivi? en la gente el cl?sico de los cl?sicos de Mendoza, aunque al final fueron los leprosos los que festejaron m?s.
Publicado por Castro.Christian @ 22:19
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