sábado, 31 de marzo de 2007
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La Lepra ganó el duelo entre mendocinos

Independiente Rivadavia venció 2 a 0 a Luján de Cuyo con goles de Solís y Aranda, ambos en el primer tiempo. La Lepra volvió a ganar después de dos encuentros, mientras que el Violeta perdió después de cinco.

Omar Romero
oromero@diariouno.net.ar


El primer tiempo le alcanzó a Independiente Rivadavia para volver al triunfo después de dos encuentros y alcanzar, aunque sea en forma provisoria, la punta de la zona B (igualó a Racing de Córdoba, que juega el domingo).

Y mientras el Azul se reencontró con la victoria, a Luján de Cuyo se le terminó esa racha de cinco partidos sin perder que tenía y que lo había hecho subir en las tablas de posiciones (del Clausura y la general).

La victoria leprosa llegó porque acertó las situaciones que tuvo, fundamentalmente en los primeros 45 minutos. A los del Bajo también se les presentaron chances de convertir, pero sus jugadores no tuvieron fortuna.

Desde el comienzo fue un partido abierto, y al minuto Adrián Aranda pudo convertir, pero remató desviado. También pudo hacerlo Leonardo Abálsamo tras un centro de Pedernera, pero el delantero no pudo ante su ex equipo.

Otra vez fue el Bati el que lo desperdició, pero después de esa jugada llegaría el premio para la Lepra. Oscar Negri recuperó una pelota, la mandó al área y Gabriel Solís con un lindo cabezazo venció a Del Vecchio para el primer grito en la fría noche en el Parque.

Con la ventaja para el Azul, el Violeta se vio en la obligación de ir por el empate, más aún viendo que había tenido situaciones como para pasar al frente en el marcador.

El palo le negó el gol a Carvajal y en el rebote Javier Paratore tampoco pudo vencer a Jorge Vivaldo.

Así, el partido se hacía de ida y vuelta, pero fue Independiente el que mejor aprovechó la situación. Negri volvía tomar protagonismo y por una jugada suya Aranda se dio el gusto de convertir.

Con dos goles arriba la tranquilidad se apoderó del local, mientras que la obligación ahora era para Luján, que se ilusionaba para lo que pudiera pasar en el segundo tiempo.

Con el objetivo de ser más fuertes en la ofensiva, Luis Blanco lo hizo entrar a Perico Ojeda, pero sin resultados. El delantero sólo se ganó los insultos de los hinchas azules por su pasado en Gimnasia.

Las situaciones de gol también disminuyeron para Independiente. La Lepra fue puro esfuerzo y por momentos se vio como que ya había hecho todo en el primer tiempo. En tanto Luján nunca le encontró la mano al partido ni al rival como para llegar al descuento y soñar con el empate.

Al final el resultado no se alteró y la fiesta fue de color azul, mientras que la bronca fue Violeta.


FUENTE: FOTO Y TEXTO: DIARIO UNO (MENDOZA)
Publicado por Pedro_Mestre @ 8:16
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