lunes, 02 de abril de 2007
Santamarina, en base a su solidez

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Juan Manuel Cortés se apresta a convertir el segundo gol de Santamarina.

El conjunto de Hugo Tenaglia derrotó por 2 a 0 a Guillermo Brown de Puerto Madryn, con tantos de Gustavo Rivadeneira y Juan Manuel Cortés, obteniendo su cuarto triunfo en cinco partidos. La victoria le permite a los aurinegros pasar a liderar la tabla general de la zona A.

Deportivo Santamarina se reencontró con el triunfo al vencer por 2 a 0 a Guillermo Brown de Puerto Madryn, ayer en el estadio General San Martín, por la décima fecha de la zona A, en el Clausura del Argentino A.
Los aurinegros establecieron un prematuro desnivel y supieron trabajar con él encaminándose, más allá de algún sofocón aislado, a una inobjetable victoria, ampliada en sus guarismos en los pasajes finales.
Cuando poco había ocurrido sobre las áreas, pero el dueño de casa comenzaba a dibujar cierta superioridad en el trámite, llegó la apertura.
En un tiro libre situado en el vértice izquierdo del área, Valverde, a sabiendas de lo rápido del campo de juego, buscó el arco con un disparo raso. Luque llegó a encontrarse con el balón, pero dio un rebote corto que fue capitalizado por Rivadeneira, que con un toque suave se encargó del desnivel.
Tras la conquista, el aurinegro ganó en confianza, sostuvo su ambición y trasladó buena parte del juego a campo antagónico. Para ello, fueron factores importantes el trabajo de Padilla en la contención, las explosivas escaladas de Arévalo sobre la izquierda, alguna pincelada de Valverde y el enorme sacrificio de Cortés y Rivadeneira, quienes siempre obstruyeron la salida de los defensores visitantes, obligándolos a dividir el balón.
Marcada esa tendencia, el elenco tandilense comenzó a justificar su diferencia aunque, ante un terreno cada vez más indomable (por momentos se jugó bajo una lluvia torrencial), sin lograr propiciar acciones de serio riesgo.
Promediando la etapa, la visita logró emparejar el desarrollo, aunque sus aspiraciones de ataque quedaban supeditadas a las acciones con balones detenido, a las cuales no pudo sacarles mayor rédito.
Cada pelotazo emanado por el fondo local ofrecía una sensación de sumo peligro, dado que la defensa chubutense asumía riesgos y los veloces Cortés y Rivadeneira ganaban recurrentemente ante marcadores de mayor porte pero menor velocidad.
Pese a que Santamarina se mostraba controlador de las acciones, una acción fortuita casi le devuelve la paridad al score. Fue cuando Arévalo, en su intento de cortar un envío de Uranga, dejó a Alvarez de cara a Lo Tártaro, quien abandonó raudamente su valla para desbaratar la acción.
Tras el descanso, Uranga dispuso de un par de ocasiones para alcanzar la igualdad pero volvió a toparse con el "1" aurinegro, quien primero repelió el cabezazo del delantero y más tarde le ganó en el mano a mano.
Superado ese trance de adversidad, Santamarina volvió a erigirse en el dominador de las acciones, a medida que los espacios en el campo rival se iban incrementando.
Las variantes removieron la estructura aurinegra, pasando Méndez a moverse como volante central, el ingresado Trama como lateral y Villar (reemplazó a Arias, que fracturado se perderá el resto de la primera fase) como carrilero izquierdo. Además, Tenaglia, lejos de la especular, apostó por una doble manija, sumando a Farías.
Con varios hombres con vocación ofensiva, el ganador comenzó a llegar cada vez con mayor facilidad. Primero el remate combado de Cortés se fue desviado y más tarde Luque ensayó una descomunal atajada ante un cabezazo de Rivadeneira, tras centro de su compañero de fórmula de ataque.
Por inercia pero sin mayores ideas, la escuadra de Tempesta siguió avanzando, al tiempo que evidenció sus enormes limitaciones defensivas.
Cerca de la media hora, Luque contuvo el zurdazo de Cortés, y luego el buscapié de Rivadeneira no pudo ser conectado. Pero a 5 del epílogo, llegaría la última estocada. Apud habilitó desde su campo a Rivadeneira, que se demoró cuando podría haber definido y luego dejó de cara al gol a Cortés. El ex San Martín de Tucumán mostró una llamativa serenidad, haciendo desparramar a Luque y tocando al gol con el arco semivacío.
Fue el corolario ideal para un triunfo inobjetable que coloca a su dueño en una posición sumamente favorable de cara a la clasificación.

Síntesis

SANTAMARINA 2-GMO. BROWN 0

(7) Néstor Lo Tártaro
(6) Matías Méndez
(5) Luis Luján
(6) Manuel Madrid
(7) Adrián Arévalo
(-) Carlos Arias
(7) Mariano Padilla
(6) Pablo Villar
(5) Jorge Valverde
(7) Gustavo Rivadeneira
(6) Juan M. Cortés

DT:Hugo Tenaglia

Diego Luque (5)
Martín Navarrete (5)
Marcos Del Cero (5)
Pablo Pérez (3)
Javier Rodas (4)
Walter Aciar (5)
Diego Levato (5)
Jorge Velázquez (4)
Ignacio Ríos (4)
Martín Uranga (6)
Guillermo Alvarez (4)
DTMuchas risasarío Tempesta

Cancha: Estadio San Martín.
Arbitro: Pablo Díaz, de Totoras (bien).
Goles: PT: 8 Rivadeneira (S). ST: 41 Cortés (S). Cambios: En Santamarina: Claudio Apud (5) por Arias, Claudio Farías (5) por Villar y Franco Trama por Padilla. En Brown: Ricardo Vera (5) por Alvarez y Diego Giménez por Uranga. Incidencia: ST: 47 expulsado Navarrete (GB).

La figura

Gustavo Rivadeneira


El goleador aurinegro en la temporada tuvo una enorme injerencia en el triunfo de su equipo. Anotó el primer gol capturando un rebote y asistió a Cortés en el segundo. Además ganó a menudo ante la defensa rival, molestando permanentemente en la salida.

Fuente: El Eco-Tandil

Publicado por Castro.Christian @ 9:18
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