El Viole dejó pasar una ocasión de oro
Inentendible. Esa es la palabra para sintetizar qué pasó durante la primera etapa de este partido que terminó en empate 2 a 2 y que dejó por demás disconformes los mendocinos.
Sucede que a los 14’, Martín Ruiz metió un cabezazo que fue imposible de contener para Berardo. Por como arrancó jugando el local, y por la tibieza de la visita, muchos pensaron en que la tarde vendría de lujos y goles.
Nada más alejado de la realidad. El Violeta desde ese momento erró los caminos para llegar hasta el arco rival y encima tuvo dos errores infantiles que le costaron irse a los camarines en desventaja.
A los 25’, Favre se durmió con la bocha en los pies y se la robó Manzano, que abrió rápidamente para Basualdo, que se la dejó servida a Martínez, para que, de palomita, convirtiera el empate. Los rumores comenzaban a sonar en el “Jardín del Bajo”.
Encima, a los 31’, Manzano peinó para Basualdo, que dejó en camino a Sánchez, y desde el borde del área grande, la colocó en el ángulo, al segundo palo. Golazo y nuevo cachetazo para el local, que se mostraba nervioso y errático.
Ahora los rumores ya eran insultos y el equipo perdía el orden en busca del empate. Así, Basualdo se la perdía en una nueva contra, mientras los hinchas locales sufrían.
En el arranque del complemento, pareció que la cosa seguiría igual. Sin embargo, los ingresos de Ojeda y Núñez le dieron otro aire al ataque de Luján, que acorraló a la visita.
Las opciones de gol comenzaron a llegar y Berardo empezó a erigir su figura para tapar cada remate a quemarropa.
Así, las llegadas se seguían acumulando y el marcador se mantenía igual. Sin embargo, “Perico” ganó en lo alto tras un centro de Longo y el elenco mendocino alcanzó la igualdad que tanto merecía, y hasta pudo ser victoria, pero el juez de línea vio offside en la posición de Ojeda, que bajo un centro y que Lara empujó al gol.
El empate dejó conforme a la visita, mientras que el Violeta todavía no puede respirar tranquilo.
Luis Blanco, muy duro con los árbitros
A la salida de camarines, Luis Manuel Blanco fue muy crítico con la labor de Rubén Tapia, juez de línea: “Me voy desilusionado. Porque el fútbol se está desvirtuando con todos estos personajes de los árbitros. Ellos quieren ser protagonistas. Este señor juez de línea nos dirige todos los partidos, es sanjuanino, y nos prepotea todo el tiempo. El problema está en que si no hacemos algo, no se puede. Ya nos pasó con las expulsiones en el partido ante Gimnasia. Quiero decir que hay una incapacidad en los árbitros de Mendoza y en los árbitros en general terrible. ¿Nosotros nos tenemos que capacitar y ellos no? El espectáculo se hace entre todos, no sólo entre los técnicos y los jugadores”.
Por supuesto que también habló del partido: “Los goles se los regalamos nosotros y después tuvimos que salir a buscarlos y tratar de no descuidarnos atrás. No perder nos sirve, pero creo que más nos sirven los tres puntos. Creo que el tercer gol fue mal anulado. Ojeda no estaba offside cuando parte el pase, pero bueno el partido termina así y hoy tengo que decir que me gustó mucho la actitud del equipo”, finalizó.
FUENTE:
FOTO Y TEXTO: DIARIO LOS ANDES (MENDOZA)