lunes, 09 de abril de 2007
La Lepra empató 1 a 1 con Juventud Unida

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Independiente Rivadavia quería la victoria para asegurarse la clasificación, aunque sólo pudo igualar con Juventud Unida. El Azul se puso en ventaja con gol de Cordone, pero después llegó el empate de los puntanos.


Por: Matías Soria - Diario Uno

En el domingo de Pascuas y en el partido mañanero de ayer no faltaron los huevos, pero no precisamente de chocolate. Por actitud, garra y sacrificio para pelear cada pelota como si fuera la última, tanto a Juventud Unida como a Independiente Rivadavia no se les puede reprochar nada. Pero ninguno llegó a mostrar un alto vuelo futbolístico como para imponer una supremacía, por lo que el empate en un gol terminó siendo el más lógico resultado final.

Con objetivos y ambiciones diferentes (los puntanos buscan sumar para zafar del descenso y los Azules, pensando en la clasificación), ambos conjuntos salieron con todo en busca de la victoria y dispuestos a no regalar nada. Pero con el correr de los minutos el trámite del partido se volvió áspero, muy disputado en el mediocampo y con cero idea en ataque.

Dentro de ese marco, fue Independiente el que comenzó a mostrar una leve superioridad, tomando el protagonismo con el control del balón y arrimando peligro mediante centros al área. Y en uno de esos tiros libres ejecutados por Cordone, el Bati Aranda estuvo muy cerca de convertir con cabezazos: uno que se fue apenitas por arriba del travesaño y otro que despejó De Lemos con un manotazo salvador.

Juventud acusó el impacto, se despertó de la modorra inicial y casi sobre el final del primer tiempo tuvo la más clara situación de gol, con un cabezazo de palomita de Albarracín que se estrelló en el palo, ante la inútil estirada del Flaco Vivaldo.

En el complemento, el partido siguió sumamente parejo y peleado, jugado con vehemencia y dientes apretados en el medio. Pero cuando no habían transcurrido los diez minutos de juego, la Lepra se adelantó en el marcador a través de un certero remate de tiro libre de Cordone. El Lobo salió a festejar con sus compañeros haciendo el claro gesto alusivo de que “sí, fui yo el que lo hizo, fui yo”, en dirección hacia donde estaban varios plateístas que lo hostigaron.

La poca claridad del local (pese a la buena iniciativa de jugar a un toque y al ras del piso) y su impericia para poder hilvanar jugadas en la ofensiva daban la sensación de que Independiente tenía todo servidito y en bandeja como para llevarse los tres puntos a Mendoza.

Sin embargo, a esa falta de ideas Juventud la suplió con entereza y orgullo propio para mandarse con todo en busca de la igualdad, que finalmente llegó por intermedio del bajito Landagarza, quien tras un centro entró al área como “pancho por su casa” y –solo y sin marca– cabeceó el balón al gol.

Sobre el final lo pudo haber ganado Juventud, pero también Independiente estuvo muy cerca de lograr el triunfo. Al final hicieron tablas, un resultado que no dejó conforme a nadie pero que terminó siendo el resultado más justo.
Publicado por Castro.Christian @ 12:53
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