Un empate picante
Independiente Rivadavia y Racing de Córdoba igualaron en un partido que tuvo una serie de incidentes en los vestuarios. Con este resultado, la Academia sigue liderando la zona B y el Azul está a dos puntos.
Javier Elgueta
jelgueta@diariouno.net.ar
Un rostro lastimado, un gas pimienta que hizo llorar y toser a mucha gente, acusaciones cruzadas de uno y otro lado, un árbitro que dejó mucho que desear y un partido de fútbol que terminó igualado.
Todo eso, y más, se vivió en la tarde de ayer en el Bautista Gargantini, en el encuentro que jugaron Independiente Rivadavia y Racing de Córdoba.
En juego estaba la punta de la zona y la posibilidad de clasificar de los Azules, que lo lograrían con una victoria. Pero ninguno de esos objetivos se pudo cumplir y ahora deberán esperar a ver qué es lo que sucede en los dos partidos que faltan.
Desde el comienzo se pensó que Independiente tendría la actitud necesaria para lograr los tres puntos pero Cipriani, Emanuel Torres y Negri se perdían, una vez cada uno, la posibilidad de convertir, y todos en la misma jugada.
En tanto que Racing amenazó con un tiro libre que ejecutó Leonardo Torres y que terminó sin complicaciones en las manos del Flaco Vivaldo. Claro que después el ex Godoy Cruz y Racing de Avellaneda tendría revancha.
El juego transcurría en la intrascendencia de un equipo que quería pero no podía (Independiente) y otro que no tenía muchas ideas y que no parecía preocupado en atacar (Racing). Pero en medio de esa intrascendencia llegó el tanto de la Lepra tras una jugada muy bien elaborada.
Entre Torres y Martínez le dieron acción a la pelota en un tiro libre y toquetearon el balón desubicando a sus marcadores. Shemp envió el centro al segundo palo, bien cerrado, y la cabeza goleadora de Aranda apareció para vencer a Del Olmo.
Esa ventaja era justa, porque si bien Independiente no había hecho mucho, por lo menos era un poco más que su adversario.
Pero mientras se disfrutaba y todavía se comentaba el gol, sorpresivamente Racing empató con un tiro libre de Leo Torres, inalcanzable para Vivaldo.
Así, en dos minutos hubo dos gritos de gol y todo estaba como al principio, porque después de los goles el partido volvió a la mediocridad. Una media vuelta de Negri que atajó Del Olmo abajo fue lo único que generó el local hasta el final del primer tiempo.
El segundo no iba a variar mucho de lo visto en el primero, porque el Azul seguiría siendo el que buscaba con más ímpetu, mientras que Racing sólo tenía en Torres a su jugador más claro.
Las llegadas de Independiente fueron mayoría, pero ninguna con buen resultado. Negri la tiró afuera ante la salida del arquero, Martínez se volvió a juntar con Torres y remató desviado y después Del Olmo se la mandó al córner, Cipriani la dejó en el medio pero no llegó ningún compañero y un cabezazo de Pomba pasó cerca.
Todas a favor de la Lepra, que a pesar de estas jugadas jugaba con imprecisión y presionado por la gente, que le pedía más actitud y mostraba su disconformismo por el empate.
A eso había que agregarle el nerviosismo que se vivía afuera cuando Vergara se fue expulsado y agredió a Trotta, que ya había sido expulsado antes. Pese a ello el partido continuó, el resultado no se modificó y después llegarían los incidentes y el caos en la zona de vestuarios.
Dos más
El partido entre Gimnasia y Esgrima e Independiente Rivadavia, en la próxima fecha, se jugaría el sábado a las 16 en el Malvinas Argentinas. Esto quedará confirmado en los próximos días.
Los jugadores de la Lepra entraron al campo de juego con un bandera que tenía una inscripción para darle fuerza y ánimo a los jugadores Fernando Giarrizo y Leonardo Gómez, que están lesionados.
A Trotta le partieron la nariz
Al técnico de Independiente le fracturaron la nariz. Fueron Vergara y Machado, jugadores de Racing de Córdoba, quienes después acusaron al entrenador de haberlos provocado. Hubo un escándalo en los vestuarios.
Diario Uno
info@diariouno.net.ar
Roberto Trotta fue duramente golpeado por dos jugadores de Racing de Córdoba, que anoche quedaron detenidos en la Seccional 6ª de la Policía.
El técnico de Independiente Rivadavia, como consecuencia de la agresión de los futbolistas Mariano Vergara y Daniel Machado (arquero suplente), sufrió fractura de tabique nasal y un corte en la cabeza, por lo que le aplicaron tres puntos.
Todo comenzó cuando el jugador de la Academia Vergara, expulsado a los 40’ del ST, debió abandonar el campo de juego y en su camino a los vestuarios se encontró con Trotta, DT azul, quien ya había sido expulsado con anterioridad, a los 10’ del ST.
¿Qué pasó en ese momento? Trotta fue agredido desde atrás por Vergara y también por Machado. “Yo iba caminando y me pegaron desde atrás. Alcancé a divisar que eran el ‘3’ y el arquero suplente de ellos. Nos agredieron allá y ahora acá. Esto es increíble”, dijo el entrenador de los Azules.
No obstante, por el lado de Racing, la versión que explicaron de los hechos jugadores, cuerpo técnico y dirigentes fue que Trotta fue quien le propinó a Vergara una trompada en la espalda y que éste reaccionó a manera de defensa, empujando al DT contra una pared, con la que se golpeó el rostro.
A raíz de estos incidentes, apenas culminado el partido, jugadores y allegados de ambos clubes se trenzaron a trompadas en una feroz trifulca en la zona de vestuarios.
En ese momento, alguien arrojó gas picante que produjo ardor y quemazón en los ojos de varios jugadores. En Independiente –están como testigos Alberto Res Masud y Alberto Páez– señalan al médico del plantel de Racing, Luis Trucco, como la persona que arrojó el gas. Mientras, desde el seno del plantel cordobés le endilgan al preparador físico de los Azules, Adrián Guibaudo, la autoría de esta agresión.
Como consecuencia de todo lo que pasó, Trotta denunció por agresiones a los jugadores Vergara y Machado. La dirigencia de Independiente hizo lo mismo con el médico Trucco, por arrojar el gas picante.
Los dos jugadores cordobeses quedaron detenidos en la Comisaría 6ª del barrio Cano.
Anoche, jugadores de Racing realizaban una contradenuncia contra Trotta y Guibaudo. En solidaridad con sus compañeros detenidos, el plantel decidió quedarse en la comisaría durante toda la noche.
La fiscal Daniela Chaler decidirá hoy cómo caratula la causa: lesiones leves o graves. Los jugadores podrían ser liberados hoy.
FUENTE:
FOTO Y TEXTO: DIARIO UNO (MENDOZA)
La batalla de Mendoza
Independiente Rivadavia-Racing terminó en escándalo. Hubo agresiones y denuncias.
Luis Heredia
Enviado especial a Mendoza
lheredia@lavozdelinterior.com.ar
Lamentablemente, no va a ser la primera vez que la violencia opaca un partido de fútbol, y es muy seguro que no sea la última. Pero lo ocurrido ayer en los vestuarios del estadio de Independiente Rivadavia potencia la amargura que estos hechos generan, porque involucró a jugadores y cuerpos técnicos de ambos equipos en una batahola en la que hubo trompadas y hasta agresores químicos. Las consecuencias quedaron evidenciadas en los rostros y el cuerpo de varios de los protagonistas, y en los regueros de sangre de los pisos, y derivaron en una secuela de acusaciones cruzadas que anoche se dirimían en la Comisaría 6» de la capital mendocina, en cuyas instalaciones seguían los reproches e incriminaciones entre los dirigentes de ambos clubes.
Desde el inicio del partido los cronistas locales, en vestuarios, hablaban de un clima enrarecido -con recriminaciones por los incidentes en el partido de ida, en Nueva Italia- y mencionaban ya un intento de agresión entre miembros de los cuerpos técnicos que no había pasado a mayores.
Un final poco feliz. El partido transcurrió sin mayores inconvenientes, pero se descontroló en el final. El DT de La Lepra, Roberto Trotta, había sido expulsado al inicio del segundo tiempo y se quedó a ver el partido en el ingreso al vestuario. Pero el incidente que desencadenó todo ocurrió a los 40 minutos, cuando se fue expulsado el lateral académico Mariano Vergara.
El cruce del jugador que se iba al camarín con el técnico local fue violento y Trotta terminó con una herida cortante en el rostro. El incidente motivó el rápido ingreso del arquero suplente Daniel Machado, quien según los locales, se habría sumado a la gresca. Controlado el incidente, Vergara y Trotta se fueron a los vestuarios.
Pero lo más grave vendría en el final. De acuerdo a la versión cordobesa, el cuerpo técnico de Independiente habría esperado al plantel albiceleste para agredirlo, empleando al menos tres aerosoles de gas pimienta, que se comercializa como elemento de defensa por su efecto paralizante sobre quien lo recibe. La acción del químico sumó gravedad y confusión a una nueva y masiva gresca a golpes, que terminó con el ingreso de la Policía para separar y el regreso del cuerpo técnico y jugadores visitantes a la cancha -y también de la terna arbitral- con evidente muestras de ahogo.
Después, los involucrados partieron a la Comisaría 6ª (ver "Todos..."). Ahí quedó en evidencia que las cosas estaban lejos de calmarse, inclusive el titular de Independiente, Daniel Vila, invitó a su par de Racing, Antonio Ruiz, a "solucionar las cosas afuera", delante de periodistas y policías.
Si bien las acusaciones iban y venían, un tema hacía trastabillar el discurso del dirigente local: el uso del gas por parte de miembros del cuerpo técnico de su club. En un principio aseguró que se trataba de un "polvo" que flotaba en el recinto y en la comisaría dijo que lo habían usado los cordobeses, lo que motivo la ira de los dirigentes de académicos.
Todos a declarar
La delegación de Racing fue trasladada en pleno hacia la Comisaría 6ª de Mendoza, lugar al que habían arribado previamente el presidente y otros directivos de Independiente Rivadavia, acompañando al DT Roberto Trotta, quien había anticipado al salir del estadio que presentaría una denuncia penal por agresión. Sin embargo, en vestuarios había afirmado que no podía decir quién o quiénes le habían pegado porque había sido agredido "de atrás". Un médico forense constató que Trotta sufrió rotura del tabique nasal y que le efectuaron tres puntos de sutura en su pómulo izquierdo.
Réplica académica. Por su parte, la dirigencia de Racing denunció a Trotta, por haber iniciado la agresión, y a quienes atacaron al plantel con golpes y gas pimienta a su ingreso al vestuario, en lo que definían como una suerte de emboscada. La Policía, por su parte, se defendió y dijo que no arrojó ningún tipo de gas. Anoche, la delegación de Racing esperaba en la dependencia policial que se completaran algunos trámites. "Si Trotta fuera hombre y se la bancara, ya estaríamos viajando a Córdoba", dijo anoche el DT de Racing Marcelo Bonetto. Entiende en la causa la fiscal Daniela Chaler.
Antes del bochorno, la Academia rescató un punto y sigue arriba
L.H.
Enviado Especial
Mendoza. Antes del bochorno, Racing festejó. Antes del bochorno hubo un partido durísimo, cerrado, apretado, deslucido, pero jugado con una lealtad que no habría de preanunciar un final tan reprochable. Antes del bochorno, la Academia había conseguido un punto valioso que le permite seguir liderando la zona B, al empatar 1 a 1 frente a Independiente Rivadavia, un rival que buscó en todo momento el triunfo, alentado por una hinchada numerosa y enfervorizada.
Fue evidente que Racing vino a buscar al menos ese punto. Debieron jugarse 22 minutos para que el arquero local Jorge Vivaldo interviniera por primera vez en la tarde. Claro que hasta ese momento, los mendocinos generaron una sola jugada de riesgo.
Pero a los 24 minutos el panorama se ensombreció. Fue cuando Aranda, de cabeza, coronó una jugada de pizarrón derivada de un tiro libre, que culminó con un centro de Martínez al segundo palo de Del Olmo.
Pero las nubes se disiparon pronto, porque dos minutos después, "Leo" Torres ejecutó magistralmente un tiro libre, el segundo que pateaba, y la pelota que pasó en comba sobre la barrera se tornó inatajable para "el Flaco" Vivaldo.
Después del empate, la consigna fue defender. Racing no volvió a generar peligro durante el resto del partido, y se las arregló para que La Lepra no lo pusiera contra un arco. Y cuando los mendocinos estuvieron cerca, les faltó puntería o chocaron con Del Olmo. El arquero fue clave: le ganó un mano a mano a Cipriani en el primer tiempo y le sacó un tremendo bombazo a Gastón Martínez en el complemento.
FUENTE:
DIARIO LA VOZ DEL INTERIOR (CORDOBA)