Racing tuvo noche completa
Le ganó a Juventud Unida, quedó a salvo del descenso y clasificó para la siguiente fase del torneo.
Luis Heredia
De nuestra Redacción
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Fue festejo completo en Nueva Italia. Racing le ganó 1-0 a Juventud Unida de San Luis, y con ese resultado quedó liberado de la pesada sombra del descenso y la reválida, y clasificó para los cuartos de final del Argentino A. Todo eso lo logró con el gol de Héctor Cuevas a los siete minutos del segundo tiempo, y fue absolutamente justo.
No hubo justicia en cambio en el sufrimiento que debieron soportar jugadores e hinchas hasta el final para conseguir semejante combo de objetivos. Esto no fue justo por los méritos que hizo el equipo de Marcelo Bonetto sobre todo en el segundo, para consolidar la victoria con más goles.
Si no entraron fue por mala suerte (tres tiros en los palos), mala puntería y por algunas excelentes intervenciones del arquero visitante Walter De Lemos.
En un primer tiempo inexpresivo, fue Racing el que puso de manifiesto sus intenciones de quedarse con todo lo que estaba en juego. Pero luego de un comienzo implacable, que tuvo su punto culminante en un cabezazo de Cuevas a los 15 minutos que dio en el travesaño, los puntanos consiguieron equilibrar las acciones, en complicidad con el medio campo de Racing que dejó de generar juego.
Inclusive, Patricio Landa Garza no convirtió por poco al aprovechar un centro imposible, que el arquero Del Olmo y Demaría dieron como perdido. El diminuto volante visitante metió el pie y obligó a un doble esfuerzo del arquero local para salvar su arco.
Pero en el segundo tiempo la historia cambiaría a poco de comenzar. Iban cinco minutos y un tiro libre de Pereyra sobre el área de Juventud que sobró a todos, arquero inclusive, terminó con la pelota rebotando en el travesaño. Fue el preanunció de lo que vendría. Minutos después, en un rápido contragolpe, se juntaron Bergesse y Cuevas y éste último superó en el mano a mano a De Lemos y mandó la pelota a la red.
Con el 1-0 el partido se hizo abierto. Los puntanos se adelantaron pero aparecieron sus limitaciones para generar peligro sobre el arco de Del Olmo. Además de tener que lidiar con Hernán Fernández, una suerte de muralla en el medio de la defensa local. El esfuerzo visitante apenas inquietó con un cabezazo de Matías Quiroga que rozó el travesaño local.
Lanzado en contragolpe, Racing llevaba peligro, pero no conseguía hilvanar una jugada que terminara en un nuevo gol. Para colmo a los 32, el travesaño le devolvió un violento remate a Alejandro Gaboardi.
La cercanía del gol que no se concretaba cargaba de adrenalina a los hinchas locales, y las embestidas rivales no ayudaban a la tranquilidad general. Pero Racing se las arreglaría para que finalmente su único gol de la noche fuera su más valiosa conquista.
FUENTE:
FOTO Y TEXTO: DIARIO LA VOZ DEL INTERIOR (CORDOBA)