Rivadavia con chances de clasificar, Juventud en la cornisa
Ni bien se dio a conocer la formación del equipo local, algo quedó muy claro: Rivadavia saldría a jugar este encuentro en busca del triunfo desde el comienzo, la inclusión de Bianciotti por Sepúlveda (suspendido), marcaba notoriamente que en el campo el albirrojo tendría tres puntas, por mas que Suárez se tirara a volantear las características del excelente jugador de Rivadavia son de un delantero neto. Y este planteo le daría sus frutos mucho antes de lo que quizá se había previsto, a los 7 minutos Suárez ingresa por izquierda al área, saca un violento remate que Ramundo tapa dando rebote para donde entraba Biancciotti, quien toma el mismo y decreta el 1 a 0 para Rivadavia. Esta circunstancia hubiera hecho pensar a cualquiera que el partido estaba liquidado por varias razones, primero porque Juventud tendría que jugarse a todo o nada dejando a Rivadavia espacios para hacer lo que más sabe: contraatacar, segundo porque el visitante debía sobreponerse no solo al resultado sino a una carga anímica negativa, producto de su incomoda situación en la tabla y tercero porque no se vislumbraba en los minutos siguientes una reacción por parte de Juventud. Pero eso no ocurriría, pese a que el local pudo haber liquidado el pleito cuando el juez interpreta como simulación una falta a Vera dentro del área por parte de Calomino, cuando se dirigía rumbo al gol, a que cuando Biancciotti debe dejar la cancha ( problemas físicos) y Pirez apuesta por Badano ,un volante ofensivo, y , a que Vera desvía junto al palo una pelota que había recibido en cortada al área por parte de Joaquín Pirez quien inteligentemente la había peleado y ganado en el medio cuando parecía que se iba fuera del campo. Hasta ese momento Juventud había generado una sola jugada de riesgo (individual de Yabrón), que se diluyo en el intento. Así finalizarían los primeros 45 minutos , y la segunda etapa no presentaría demasiadas variantes, Rivadavia un poco más cauto, esperando y contraatacando y Juventud que no podía, pese a que lo intentaba a fuerza de voluntad y sacrificio, pero nada más. A los 15 minutos se complicaría aún más el panorama para la visita, por dura falta a Joaquín Pirez el juez muestra roja directa al volante central Bastianini, era obvio suponer que Juventud no haría con diez lo que no pudo ni supo hacer con once. Lo que no era tan fácil de suponer era que Rivadavia no liquidaría prontamente el partido, tuvo todo servido para hacerlo, Suárez en dos oportunidades, Badano luego y Zuñiga con un remate de larga distancia perdieron oportunidades de liquidar. Así se iría este discreto encuentro con un Juventud victima de su impotencia, lucho hasta el final, es verdad, con más voluntad que claridad. Rivadavia tranquilo, su triunfo no corrió riesgo en ningún momento, pese a que en el final algo sufrió más por errores propios que por virtudes de su oponente. ganó Rivadavia que hizo lo justo y necesario, no estuvo a la altura de los últimos encuentros, pero tampoco lo necesito, lo realizado alcanzó para sumar de a tres y esperar totalmente distendido la última fecha de este torneo " espiando " a los de arriba.
Para destacar: El equipo de Juan Carlos Pirez ingresó al campo de juego portando una bandera que decía : "Fuerza Diego", una expresión de deseo en favor de Diego Lanare, ex arquero de El Linqueño, convaleciente luego de haber sufrido un grave accidente automovilístico, el aplauso de toda la parcialidad albirroja cuando se mostró la bandera al sector local, demostró, como debe ser, que toda rivalidad tiene un limite: cuando la vida de un ser humano esta en juego.
Síntesis:
Rivadavia: Fibiger, Franco, Llanos, Manzoco, Zuñiga, Schiavi, Suarez, Pirez, Vera, Alsina y Biancciotti. DT: Juan Carlos Pirez.
Juventud de Pergamino: Ramundo, Calomino, Benítez, "Maxi" Gómez, Bastianini, Bareiro, Lamolla, Serrano, Vilchez, Sosa y Yabrón. DT: Marcelo Ostertan.
Goles: 7 minutos primer tiempo Carlos Biancciotti (R).
Cambios: en Juventud: Fontana por Calomino, Quiroz por Bareiro y Leites por Sosa, en Rivadavia: Badano por Biancciotti, Rocha por Llanos y Flores por Vera.
Incidencias: 15´de la segunda etapa expulsado Bastianini (J.P).
Arbitro: Facundo Díaz, jueces de líneas: Abel Melchor y Darío Paciaroni.
Gentileza:Raúl Andrián ( Prensa Rivadavia de Lincoln)
Derrotado pero aún con vida
Juventud perdió en su visita a Rivadavia de Lincoln. Fue 1 a 0. No jugó bien y necesita ganar sí o sí el próximo partido para aspirar a jugar la Promoción.
El equipo de nuestra ciudad no pudo conseguir un resultado positivo que le permitiera escapar definitivamente a los fantasmas del descenso directo y más aún conociéndose los resultados de los otros dos equipos (La Plata y Douglas) comprometidos en los últimos puestos. Es cierto, que la condición de visitante hacía en cierta manera previsible lo que podía acontecer al final del partido. Enfrentaba a un duro rival como Rivadavia con otra realidad deportiva, que atraviesa un más que aceptable momento, todavía con chances matemáticas de clasificar. Éste certamen, indefinidamente irregular genera cotidianamente sorpresas, y conjuntos que hace sólo días parecían estar complicados, en la actualidad disfrutan de un buen pasar. Pero, la dura realidad que atraviesa el celeste parece no tener fin, sin embargo, como si fuera una constante, la icógnita se develará en el mismísimo cierre del torneo. El destino o quién sabe quién quizo que Juventud llegara hasta esta instancia con chances, siempre y cuando obtenga un triunfo el próximo fin de semana, y Douglas no sume de a tres, de salvarse del descenso directo. En cuanto al encuentro, Juventud comenzó practicamente desde el inicio tambaleando, extrañamente, los conducídos por Ostertag, no podían hacer pie en el partido. Era un equipo sin orden, sin ideas y para colmo de males en una desconcentración, Vera remató abajo, Ramundo se estiró para evitar el tanto y en el rebote Bianciotti la empujó al fondo de la red. De ahí en más, el elenco de Pírez ganó en confianza y mostró lo mejor de sí. Era inquietante en ataque, seguro en defensa y criterioso a la hora de jugar el balón fuera con Suárez o con Zuñiga. En contrapartida, los de nuestra ciudad, eran puro amor propio, impulsados desde las ganas de Yabrón y Lamolla como el constante ir y venir, por momentos con mucha incomodidad, de Vilchez. Esas herramientas le bastaron a Juventud para ir emparejando las acciones, Bastianini no aparecía, Sosa pasaba casi inadvertido, con lo cual el cotejo cayó en un pozo. Juventud necesitaba y Rivadavia no desesperaba. Si algo le faltaba al choque y puntualizando al equipo de Pergamino fue la lesión de Calomino que dejó la cancha contracturado, ésto obligó al DT a rearmar las fichas en defensa y en la zona central, Fontana reemplazaría al defensor y con su incansable dedicación le cambió la tónica a su equipo en ataque. También los linqueños sufrirían una baja importante durante la primera parte que sería Bianciotti que había inquietado en cada uno de sus movimientos, dolorido, se alejaba del terreno y era reemplazado por Badano. Con estas particularidades se esfumaría la primera parte. En la complementaría, el técnico celeste se jugó todo. Quiróz ingresó por Bareiro para lograr tener más peso en ofensiva. Y con esa variante lo consiguió. Vilchez ya no estuvo tanto en soledad y los defensores rivales se vieron obligados a controlar a un futbolista rápido y fugaz como Quiróz. El tridente ofensivo parecía óptimo, pero el entrenador decidió el ingreso de Leites por Sosa, con lo cuál Juventud perdió, más allá de la sequía de gol por la que atraviesa, al hombre más certero (lo dicen los números) que tiene dentro del área, con argumentos varios para poder revertir la historia. Con algunas contras, Rivadavia pudo aumentar el marcador pero fallaba en la definición. Cuando daba la sensación que Juventud, a pesar de que le costaba mucho crearle peligro a su adversario, estaba cerca de la igualdad, llegó una infantil expulsión de Bastianini que se arrojó peligrosamente sobre Vera y todo comenzó a derrumbarse con el correr de los minutos. Así y todo, herido en lo más profundo y con total dignidad Juventud iba como podía y tuvo dos chances claras para igualar, primero con Vilchez y luego con Quiróz. Rivadavia, promediando los 25 minutos, se mostró conforme y satisfecho con lo que tenía, ganaba, por momentos dominaba, pero era conciente que el gasto debía hacerlo su rival, si hasta Lamolla (de una prodigiosa actuación) terminó jugando como delantero. Arriesgó poco, se abroqueló bien atrás y a pesar que su contrincante jugó con uno menos gran parte del segundo capítulo nunca se notó, y terminó sufriendo, en un choque que debío definir antes, y que casi termina, si los celestes hubieran sabido aprovechar sus esporádicas chances, empatando y dándole el oxigeno necesario a los de nuestra ciudad que al fin de cuentas perdieron merecidamente.
Síntesis
Rivadavia 1
Fibiger
Manzoco
Franco
Schiavi
Llanos
J. Pirez
Zuñiga
Alsina
Suárez
Vera
Banciotti
Gol: PT: 6´ Banciotti (R)
Cambios: Badano por Banciotti (lesionado), Flores por Vera y Rocha por Llanos (R). Fontana por calomino (J), Leites por Sosa y Quiroz por Bareiro (J).
Expulsado: ST: 17´ Bastianini (J)
Arbitro: F. Díaz
Figura: Lamolla (J)