Esta vez, un gol valió mucho más que cuatro
EL PRINCIPIO DEL FIN. Los jugadores de Brown se unen para celebrar el gol de Giménez. A partir de ese momento, Atlético perdió la claridad en ataque y ya no pudo vulnerar a su rival
El “decano” tenía todo a su favor para clasificarse, pero apareció Jiménez y al final festejó Brown.
Hizo lo que parecía más difícil. Falló cuando tenía la clasificación en sus manos. Atlético vengó la derrota sufrida una semana atrás en Madryn y derrotó a Guillermo Brown por 4 a 1. Pero el esfuerzo y la victoria no fueron suficientes para avanzar a las semifinales del Clausura del Argentino “A”. El gol conseguido por Diego Jiménez esta vez valió mucho más que los tres que anotó Leandro Zárate y el penal convertido por Claudio Sarría. Es que al poner en la balanza las virtudes de ambos conjuntos durante la serie de 180 minutos, esa conquista sirvió para definir la llave a favor del conjunto sureño por un resultado global de 5 a 4.
Los problemas para Atlético comenzaron en el partido de ida. Fue goleado 4 a 0 en Madryn y sus chances se redujeron considerablemente. Algunos consideraron que la serie estaba definida. Que no había forma de remontarla. Sin embargo, los integrantes del plantel “decano” y el cuerpo técnico fueron los primeros en advertir que en el Monumental la historia sería diferente. Después, los hinchas aceptaron el desafío y juntos decidieron a ir en busca de la hazaña. Fue entonces cuando comenzaron las especulaciones. “Debe hacer un gol antes de los 20 minutos y terminar el primer tiempo con dos tantos de ventaja”, decían los más optimistas. Con esa premisa, Atlético salió a la cancha.a arrollar a su adversario. Jorge Solari sorprendió al armar una línea de tres en defensa, pero sin el capitán Adrián Romero. Héctor López apareció en el medio campo y Ezequiel Petrovelli salió para ser el socio de Claudio Sarría en la creación. Zárate fue el único delantero, pero no el único que atacó. Todos tenían la misión de buscar el arco defendido por Diego Luque.
El local se adueñó de la pelota y supo administrarla muy bien. Tuvo la serenidad y la claridad para sacarle rédito a cada llegada a fondo. Antes de los 20 minutos no sólo había anotado el ansiado primer gol. Ya ganaba 2-0 y los nervios del comienzo se transformaron en ilusión. Ni hablar de lo que se vivió en el Monumental cuando Sarría convirtió el penal y estiró la diferencia. Y si algo faltaba para que el mediodía fuese perfecto, lo aportó Gustavo Pérez al detener el penal de Ricardo Vera en la última jugada del primer tiempo.
Durante el entretiempo, el Monumental fue una fiesta. Ya nadie hablaba de hazaña ni de milagro. Faltaba un gol para ir a los penales y todos entendían que si no tardaba en llegar, la diferencia podía ser aún más amplia. Y la ventaja de Brown se esfumó apenas comenzó el segundo tiempo porque Zárate anotó el tercer tanto de su cuenta personal y el cuarto de Atlético.
Pero el fútbol tiene sus caprichos y a alguien se le ocurrió modificar el libreto en pleno partido. Jiménez hizo la heroica y anotó un gol que cambió el final de la historia. Atlético sintió el impacto. Unos minutos después se equivocó Martín Martos y fue expulsado. Con un hombre menos, un tremendo desgaste físico y la presión de tener que salir a remar otra vez, ya nada fue igual para el local. Brown se defendió como pudo y al final se llevó la clasificación porque su arquero Luque decidió ponerse el traje de héroe al detener el segundo penal ejecutado por Sarría, con el tiempo casi cumplido.
Estuvo cerca. No le alcanzó. Pero la entrega y el esfuerzo del equipo “decano” fueron reconocidos con el aplauso de sus hinchas. Todos entendieron que la clasificación no se perdió en el Monumental. Se escapó en Madryn. Aquel 0-4 fue el principio del fin para una campaña que había generado la esperanza de todos, pero se evaporó mucho antes de lo pensado.
Síntesis
ATLETICO TUCUMAN 4 -- ALMIRANTE BROWN (MADRYN) 1
ATLETICO: Gustavo Pérez (7); César Montiglio (5), Marcelo Maidana (6) y Martín Martos (2); Héctor López (6), Rodolfo Aquino (5), Hernán Manrique (7), Alfredo Ramírez Silva (3) y Claudio Sarría (6); Ezequiel Petrovelli (6) y Leandro Zárate (10). DT: Jorge Solari.
BROWN DE MADRYN: Diego Luque (7); Martín Navarrete (6), Marcos del Cero (3), Hugo Romero (4) y Javier Rodas (4); Walter Aciar (5), Diego Levato (7), Ignacio Ruiz (5) y Jorge Velázquez (7); Ricardo Vera (4) y Diego Jiménez (7). DT: Darío Tempesta.
GOLES: Primer tiempo: 11’ y 17’ Zárate (AT), 43’ Sarría (AT), de penal. Segundo tiempo: 2’ Zárate (AT) y 5’ Jiménez (B).
Cambios: 45’ Luis Gómez (4) por Aquino (AT) y Jorge Quinteros (5) por Vera (B), 72’ Cristian Torres por Petrovelli (AT) y Facundo Gareca por Zárate (AT), 79’ Martín Uranga por Velázquez (B) y 83’ Tomasini por Jiménez (B).
Expulsado: 59’ Martos (AT).
Incidencias: 45’ Pérez le atajó un penal a Vera (B); 88’ Luque le atajó un penal a Sarría (AT).
Cancha: Atlético.
Arbitro: Alejandro Arco (Mendoza).
Hizo una apuesta fuerte y terminó perdiendo todo
Por Ariel Ibáñez , Readacción LA GACETA.
Siempre es más fácil analizar los partidos con el resultado puesto. Después de los 90 minutos se puede decir si la táctica fue la correcta o si los cambios fueron oportunos. Atlético llegó a la revancha con Brown condicionado por la derrota sufrida en Madryn. Había que buscar alternativas para poner en la cancha un equipo ofensivo, pero que no se descompensara en defensa. Jorge Solari hizo una apuesta fuerte. Defendió con línea de tres, aunque sólo Maidana y Martos son defensores naturales, y “sacrificó” al capitán Romero, que ni fue al banco de suplentes. ¿Alguien podrá explicar los motivos? En el medio campo usó volantes livianos y capaces de tratar bien la pelota. Zárate, el único delantero en el arranque, se movió por todo el frente de ataque para generar espacios que fueron bien aprovechados por Petrovelli y por Sarría. Los resultados no tardaron en llegar porque el local mostró una contundencia admirable: cada vez que llegó convirtió y se puso 4-0 antes de lo imaginado. Pero el descuento conseguido por Diego Jiménez alteró los planes. El desgaste físico había sido enorme y se sintió. La tensión fue en ascenso. Ya no había mentes lúcidas y comenzaron a aparecer los centros. Ahí el técnico renovó la apuesta. Mandó a la cancha a Gareca y a Torres, como correspondía. Sacó a Petrovelli y a Zárate. Y se generó la polémica que seguirá por mucho tiempo. ¿Tenía que salir el hombre que había anotado tres goles, a pesar de estar físicamente agotado? Si hay que llevarse por el resultado, la decisión no fue acertada. Pero ahora es fácil decirlo. Tal vez sería mejor analizar lo que pasó en Madryn. El plantel llegó sobre la hora del partido y en la cancha se notó el cansacio. Lo pagó con cuatro goles y le salió caro. Perdió la chance de buscar el ascenso. Casi nada.
LA BALANZA
+ El “decano”. Notable el esfuerzo del equipo y el apoyo de la hinchada. Merecían algo más.
- Errores fatales. Martos fue expulsado en un momento clave y Sarría falló el penal que pudo cambiar la historia.
? Volver a empezar. Terminó la temporada para Atlético y habrá que ver qué pasa con este plantel.
Fuente: La Gaceta