No sólo que mantuvo, sino que aumentó la diferencia cosechada en Salta, el equipo de Bonetto. Empezamos nombrando al técnico, no es un hecho casual. Un buen piloto, un buen general de batalla. Un hombre que leyó, en el entretiempo, los errores que había cometido Racing. Un hombre que supo cambiar la pieza justa para que el motor futbolístico se encendiera y superara al rival. No solamente habló con sus muchachos, no solamente dijo que había que cerrar las franjas porque ganaba Bussé por derecha, a espaldas de Noriega, sacándolo lejos a Vergara amonestado. Eric Schmil había ganado el círculo central, y Wonner, estaba lento y retrasado. Pereira, el "Fino", no estaba tan "fino". Se equivocaba en el translado y por allí no tenía la precisión como para cargarse el equipo. Entonces, Bonetto optó por un cambio de naipes. Entró a la cancha la experiencia, el recorrido, la trayectoria, los años, la sapiensa de un jugador como el Leo Torres, que algunos cuestionaron cuando llegó como refuerzo y que, en este partido, con esos aplausos del final que lo despidieron de parte de la exigente y a veces injusta platea de Racing, le da la razón al técnico. Los refuerzos que trajo, en su gran mayoría, le rindieron.
Por todo eso empezamos con él. Porque le puso la idea al equipo desde que llegó y porque hoy lo tiene en semifinales del torneo Clausura de este difícil, largo, interminable, casi intransitable, torneo Argentino "A". Racing lo gana por el cambio que hizo Bonetto. Racing lo gana porque, en el segundo tiempo, el equipo pareció otro, pareció hasta un débil rival Antoniana ante la presencia fortalecida del equipo de mitad de cancha hacia adelante, con la convicción de tener la pelota en los pies, de jugarla, de buscar a Cuevas, a Bergesse, que estaban esperando ser alimentados, tener vasos comunicantes con los hombres que se venían del medio hacia arriba.
Y lo terminó ganando bien. A los siete minutos se le torció el destino al partido. El Leo Torres tomó una de las tantas perdidas en el medio, círculo central, la abrió para Gaboardi, éste la hizo con Bustos, Bustos la tiró para Bergesse. Bergesse ganó raya de fondo, tiró el centro al primer palo y Torres no se quedó en el círculo central cuando la jugada había comenzado, en todo este período, corrió hacia ese primer palo, fue y lastimó... Acuchilló, asecinó al arquero Comune con un puntazo que clavó el 1-0, que a partir de ahí destrabó el partido.
Racing encontró facilidades. Se abrió la puerta grande del arco del triunfo. Racing entró las veces que quiso. Se puso 3-0 con el penal de Bergesse, se puso 3-0, a los dieciocho con Cuevas, quien agarró una pelota, se fue por el medio, con convicción, con ganas, los abrió a todos y definió con calidad.El gol de Antoniana, cuando lo convirtió, era una anécdota para el partido.
Queda todavía un largo camino. Viene Madryn. Es difícil allá, en el Sur, lejos de la tierra cordobesa. Habrá que traer un buen resultado porque aca se define, en Nueva Italia, la posibilidad de la final. Con este equipo, jugando como jugó en el segundo tiempo, con este técnico inteligente, lector del partido, ahí, atento, espectante, conductor, que muñequea la situación. Racing tiene con qué. Racing puede ilusionar a su gente una vez más. Racing está ahí. Hoy la gente se fue muy pero muy contenta.
Síntesis
Racing 3
Rubén Del Olmo
Marcos Bustos
Hernán Fernández
Claudio De María
Mariano Vergara