Los de la Ribera tuvieron que jugar 36 partidos para poder llegar al Argentino A.
El Apertura no fue para nada bueno, ya que no consiguió la clasificación a los play off. El Clausura comenzó mal, pero desde la llegada de Ribecca, el equipo se mantuvo invicto en 20 partidos.
LA REPUBLICA DE CORRIENTES
Boca Unidos sigue festejando el ascenso al Argentino A, y no es para menos, ya que tuvo que jugar 36 partidos para poder lograr el objetivo trazado hace casi un año. Tuvo que pasar momentos muy complicados, con lesiones serias de jugadores muy importantes, como las de Walter Alarcón y Sergio Rojas, entre otros. Además, en el comienzo del Clausura sufrió el corte de entrenador en la segunda fecha.
Es un equipo que tuvo varias figuras, como Torresagasti, Alarcón, Giovenale, Ricardone en el fondo, Gamarra, Amaya, Gómez en la mitad, Padilla como el conductor y Núñez como el gran goleador.
Pero tampoco hay que dejar afuera a jugadores que en los momentos complicados estuvieron presentes: Correa, Galarza, Altamirano, Rojas, Widman, Godoy, Benítez, Manzi, Villalba, entre otros, un plantel con gran recambio y que todos los que entraron cumplieron.
Después de una gran pretemporada comenzó dos meses antes del inicio del torneo, con resultados positivos en los amistosos, pero sufriendo una lesión Walter Alarcón. Boca Unidos comenzó una nueva temporada en el Argentino B, muchos soñaban con que sea la última pero faltaba mucho camino por recorrer.
Además, el comienzo no fue bueno, porque en el debut fue derrota ante el clásico rival. En la segunda fecha solamente consiguió un punto de local ante Crucero del Norte. Una semana más tarde cruzó el puente para jugar con Sarmiento y fue derrota por 2 a 0, jugando muy mal, y comenzaron los hostigamientos para el entrenador y algunos jugadores.
Muchos pensaban en la recuperación ante Candelaria, pero no pasó del 0 a 0 en cancha de Huracán Corrientes. Una semana más tarde volvió a jugar de local ante For Ever y otra vez no pudo convertir y repartió puntos. La primera victoria llegó recién en la sexta fecha en Posadas ante Guaraní, por 2 a 1, y un poco de aire para el entrenador, pero en el cierre de la primera rueda volvió a empatar 0 a 0 de local ante Sol de América.
La primera rueda la cerró con una victoria, cuatro empates y dos derrotas. Además, los delanteros no convirtieron.
En la segunda rueda, Boca comenzó con una victoria en el clásico por 2 a 1, donde convirtieron por primera vez en el torneo los delanteros y tuvo el debut de Matías Padilla. Pero en la fecha siguiente, el conjunto de la Ribera tuvo el pos clásico y cayó de visitante ante Crucero del Norte por 3 a 1.
La recuperación llegó en la fecha siguiente ante Sarmiento en Mercedes. En la fecha siguiente, el equipo viajó hasta Misiones para visitar a Candelaria, donde dejó escapar dos puntos sobre el final cuando ganaba el encuentro sin inconvenientes. Siete días más tarde fue a Resistencia a jugar con Chaco For Ever en un partido clave por la clasificación, pero perdió por 2 a 1.
En la penúltima fecha venció por la mínima a Guaraní y llegó a la última fecha con chances de clasificar, pero dependía de otros resultados. De visitante le ganó a Sol de América pero no le alcanzó para clasificar a los play off.
El Clausura fue diferente
Boca Unidos comenzó el torneo Clausura otra vez con una derrota, ante Mandiyú. Esa caída fue determinante para la continuidad de Pedro Dechat al frente del equipo. El libreño, siete días más tarde dirigió su último partido en Posadas ante Crucero del Norte y fue con otra derrota.
24 horas más tarde, Arsenio Ribecca se hizo cargo del equipo y a partir de entonces comenzó la recuperación que terminó con el festejo, hace dos días, del ascenso al Argentino A, con 20 partidos invictos.
El primer partido de Ribecca fue ante Sarmiento con victoria por 3 a 1. Entre semana tuvo que visitar a Candelaria y también ganó por el mismo marcador. Sin tener descanso tuvo que ir a Resistencia para enfrentar al siempre complicado Chaco For Ever, donde rescató un punto. Tres partidos en una semana con siete puntos para Ribecca.
En la sexta fecha, Boca jugó uno de los mejores partidos ante Guaraní ganándole por 6 a 2. El conjunto misionero venía como puntero. Y la primera rueda lo cerró con un empate en Formosa ante Sol de América.
La segunda parte del Clausura la comenzó con una goleada a Mandiyú por 5 a 0 en un gran partido. Una semana más tarde repartió puntos en cancha de Huracán con Crucero en un partidazo que terminó 3 a 3.
En la fecha 10 y 11, volvió a empatar, primero con Sarmiento y luego con Candelaria, en un partido que terminó siendo importante para el futuro del equipo.
En las tres últimas fechas, Boca ganó los partidos y así se pudo quedar con el primer puesto de la zona. A For Ever 1 a 0, Guaraní de visitante por el mismo marcador y con Sol de América 2 a 1.
Llegaron los play off
En la primera ronda dejó en el camino a 9 de Julio de Morteros, empatando el primero de visitante y ganando la revancha por 3 a 2. Luego llegó el clásico con victoria en los dos partidos, sacando chapa de candidato. En semifinales se cruzó con Cadetes de Mar del Plata al que también le ganó los dos partidos y en la final venció a Central Córdoba de Santiago del Estero imponiéndose en los dos encuentros, en la revancha por 2 a 0, ante 14 mil personas.
El partido con Candelaria fue una clave, dijeron Giovenale y Gamarra
El defensor y el volante del conjunto de la Ribera estuvieron ayer por la tarde en El Deportivo de La Red. Ambos siguen festejando el ascenso y coincidieron que una de las principales claves del logro obtenido es la unión que existe en el plantel correntino.
Los jugadores de Boca Unidos, el defensor Silvio Giovenale y el volante Germán Gamarra estuvieron ayer por la tarde en El Deportivo de La Red, FM La Red 107.1 donde dejaron los siguientes conceptos después de haber conseguido el ascenso al torneo Argentino A el domingo en Santiago del Estero ante Central Córdoba.
Cuando se lo consultó a Gamarra cuáles habían sido las claves para haber conseguido este ascenso, el volante señaló: “La amistad del grupo y convencernos todos de que podíamos conseguir el ascenso, tener todos el mismo pensamiento y tirar todos para adelante cuando las cosas no salían y cuando empezaron a salir, mantener la humildad y trabajar de la misma manera”.
Boca ha jugado 36 encuentros en la temporada, es por eso que se le preguntó a Giovenale cuál fue el cotejo donde se dieron cuenta que estaban para grandes cosas. “Y yo creo que un partido que nos sirvió, a pesar que no tuvimos suerte, fue ante Candelaria. En ese encuentro, en el primer tiempo podríamos haber hecho ocho goles y al otro día pudimos haber perdido por cuatro goles y eso nos sirvió para que nos demos cuenta que el partido dura 90 minutos y hay que jugar y no importa el rival. Y ese fue el cotejo que a todos nos sirvió”.
Germán Gamarra habló sobre la tranquilidad del equipo dentro de la cancha. “Nosotros nos fuimos dando cuenta cada vez que entrábamos a la cancha, jugábamos con tranquilidad, manejábamos el partido y ante la adversidad no nos desesperábamos y manteníamos la tranquilidad porque siempre teníamos situaciones de gol”.
Saliendo de la charla formal, Gamarra y Giovenale hablaron de los festejos después del partido, que como no pudieron ser dentro de la cancha tuvieron que ser dentro del vestuario y en el colectivo. Por más de media hora estuvieron en el vestuario y en el colectivo nadie durmió, señalaron los dos, la pasamos muy bien, poniéndole algo de humor.
El tema de las cábalas siempre están presentes en un plantel y mucho más en un equipo de fútbol, es por eso que cuando se le preguntó si en Boca Unidos existían éstas, ambos dijeron que sí. “Ribeca es el principal, cuando él se hizo cargo nos dijo que no nos saquemos fotos con el plantel completo porque eso trae mala suerte y por suerte nos fue bien”, señaló Giovenale. Por su parte, Gamarra aseveró: “Hubiese sido bueno tener la foto del equipo campeón pero después nos sacamos una y quedó buena, pero esto va a quedar grabado en la cabeza de todos”.
Sacando el partido con Candelaria y la final con Central Córdoba, los jugadores de Boca también recordaron otros encuentros donde tuvieron destacadas actuaciones, Gamarra dijo: “Y el de Guaraní porque en ese partido hice mi único gol, pero también ante Candelaria en Misiones donde hice una buena jugada por derecha y mandé el centro atrás donde Galarza hizo el gol. Ese partido recuerdo por como había jugado, pero también recuerdo los clásicos”.
Por su parte, Giovenale mencionó: “Por los goles sin lugar a dudas que los clásicos, sobre todo en el que le hice dos goles”.
También hablaron de su futuro. Gamarra dijo: “Ahora que uno ya consiguió algo la idea es seguir, además yo estoy bien acá y mi familia se acostumbró a la vida en Corrientes y estamos bien. Yo tengo ganas de quedarme pero tenemos que hablar con los dirigentes y ver qué piensan ellos”. Por su parte, Giovenale manifestó: “Yo y mi señora estamos muy contentos acá, los chicos también y tengo ganas de quedarme pero hay que charlar con los dirigentes. También el pensamiento de uno como jugador es progresar y si llegara salir algo mejor que el Argentino A, seguramente lo pienso, pero hoy en día mi pensamiento pasa por seguir acá en Boca Unidos”.