Oscar Padua, a punto de impactar el balón ante la presencia de muchos rivales
El regreso de Cipolletti al Argentino A fue con una sonrisa ya que sumó un punto al empatar 0-0 con Santamarina en Tandil, aunque le quedó un sabor agridulce porque fue más que su rival y desperdició muchas situaciones claras de gol.
El balance del debut fue ampliamente positivo para el albinegro ya que apostó a la base del equipo que participó del Argentino B y no sintió el cambio de categoría. Supo contener a un rival que sólo se acercó al arco de Raúl Ruiz en los últimos diez minutos, aunque tampoco con peligro real.
La mala noticia de la jornada fue la lesión en el tobillo del volante central Juan Carlos Flores que debió salir a poco de iniciado el segundo tiempo. En la semana se determinará el grado de la lesión, aunque para la próxima fecha (local de Brown de Madryn) Domingo Perilli podrá contar con Marcos Carrasco y Julio Ibáñez.
El albinegro tardó unos 15 minutos en acomodarse al partido. Quizás los nervios del debut le jugaron en contra en los primeros instantes del encuentro ante los bonaerenses, pero una vez que se asentó, comenzó a jugar mejor.
La defensa se afirmó y los tres de adelante, Daniel Carou, Bruno Weisser y Oscar Padua, empezaron a soltarse y generaron varias situaciones.
El "Loco" Padua vio adelantado a Lo Tártaro y probó de larga distancia, pero la pelota se encaprichó y se pasó cerca. Carou tuvo la suya, pero pifió un balón que quedó suelto en el área chica. La más clara estuvo en la derecha de "Pikachu" Weisser (de lo mejor de Cipolletti), que después de una gran jugada colectiva logró quedar mano a mano con Lo Tártaro, pero no pudo con el "1".
El complemento mantuvo la tónica de juego, con un equipo local que se fue quedando sin piernas, y un Albinegro muy cerca de desnivelar, pero se quedó siempre en el "muy cerca".
Lo tuvo nuevamente Weisser que apareció sólo a la salida de un tiro libre en una jugada muy preparada, pero por "romper" el arco, le erró a la pelota. Luego Martínez metió un cabezazo que se fue besando el palo.
Así se fueron consumiendo los últimos minutos, en los que Santamarina se la jugó pero no tuvo herramientas para desequilibrar la defensa cipoleña.
El primer paso del largo camino ya está dado. El equipo demostró orden y juego para pensar en un futuro promisorio. El próximo examen será en "La Visera" con Brown de Madryn.
El aurinegro igualó sin goles con Cipolletti de Río Negro, en el comienzo del torneo Argentino A. Fue una deslucida actuación de los tandilenses, que mostraron los desajustes propios de un equipo en formación.
Santamarina no tuvo el debut soñado, sólo por momentos pudo mostrarse superior a Cipolletti y terminó repartiendo puntos al cabo de un discreto encuentro disputado en el estadio San Martín, ante unas mil personas que desafiaron el frío de las últimas horas de la mañana.
A los locales les faltaron ideas, cambio de ritmo y mayor presencia ofensiva para vulnerar a un adversario que llegó decidido a no regalar ningún espacio y que se hubiera llevado todo el premio si Bruno Weisser aprovechaba alguna de las dos situaciones netas de gol que tuvo en la segunda etapa.
El arranque aurinegro invitó a la ilusión. Con buen trato de balón, Santamarina se adueñó de la iniciativa y buscó por todos los medios llevar peligro hacia el arco de calle Godoy Cruz. Izquierdo estuvo muy participativo y de sus pies nacieron buenos ataques, aunque faltó algo de precisión en los metros finales para que los delanteros recibieran juego en ventaja de condiciones con respecto a sus marcadores.
Además, Beratz y Palomeque empujaron desde el fondo y dejaron en claro que los tandilenses volvieron a acertar a la hora de elegir marcadores centrales.
La escuadra patagónica se refugió cerca de su área, apeló a algunas brusquedades y logró salir lentamente del asedio, rematando por primera vez por intermedio de Padua, quien desde el círculo central casi sorprende a Lo Tártaro.
Una vez consolidado en la marca, el conjunto sureño se animó a atacar y descubrió algunas falencias notorias en la retaguardia aurinegra. En 15 Weisser ganó a espaldas de Arévalo y su toque bombeado encontró la mano de Lo Tártaro y el travesaño; y poco después fue Carou quien aprovechó un saque lateral de Cid y una distracción de Méndez para llegar con chances por izquierda, desviando el zurdazo por poco. De inmediato, Figueroa alcanzó el fondo de la cancha por su sector y mandó el pase bajo que Carou no logró aprovechar al rematar débilmente.
Ese pasaje favorable a Cipolletti aplacó el ánimo de los locales, que ya no tuvieron la ambición ofensiva mostrada en el comienzo del juego. A tal punto que el área visitante recién volvió a ser visitada a los 28 , cuando Izquierdo clarificó todo abriendo para la trepada de Méndez, quien enganchó para la zurda y desvió el tiro cruzado con su pierna menos hábil.
Cuando aquellos minutos iniciales eran sólo un recuerdo, Santamarina estuvo cerca de desequilibrar mediante una acción con pelota parada. Izquierdo se hizo cargo del envío en forma de centro, Elizondo no llegó a conectar y Palomeque mandó el balón a la red con un manotazo, advertido tanto por el árbitro Maitini como por su asistente Luengo.
En el comienzo de la segunda etapa, los rionegrinos perdieron al lesionado Flores, aunque su reemplazante Larenas estuvo a la altura de las circunstancias. Y como había ocurrido una hora antes, Santamarina buscó asociarse en la tenencia de la pelota y volcar las acciones sobre territorio adversario.
Pero todo lo que el aurinegro no lograba generar en situaciones de ataque, lo dispuso Cipolletti en dos llegadas netas ocurridas a los 12 y a los 16 de la segunda etapa, ambas desperdiciadas por Weisser. Primero, el "11" de la visita quiso definir por encima del cuerpo de Lo Tártaro, yéndose la pelota junto al vertical izquierdo. Y después, en una maniobra con balón detenido muy mal marcada por Santamarina, tuvo tiempo para acomodarse pero falló ingresando por derecha.
Tenaglia buscó frescura en ofensiva cambiando a la dupla atacante. Adentro Ríos y Farías, afuera Elizondo y Vannieuwenhoven; con casi media hora de partido por delante. Pero el experimentado marplatense fue absorbido por las marcas y el juvenil de Los Toldos tampoco logró encontrar su espacio en un sector muy poblado del campo de juego.
Entonces, las aspiraciones de Santamarina quedaron dependiendo de un arranque de Izquierdo o algún centro de Arias o Torres, que cuando metieron la pelota en el área encontraron despejes de la última línea albinegra.
Del otro lado, el criterioso Carou puso a Padua de cara al gol, pero al máximo artillero del último Argentino B le marcaron una dudosa posición adelantada. Además, el zaguero Martínez casi rompe el cero tras un corner desde la derecha, haciendo pasar la pelota junto al poste derecho.
La ilusión aurinegra se extendió hasta el minuto 92, cuando ni Farías ni Ríos lograron capturar una pelota perdida en el área, en acción que culminó con Méndez disparando desviado desde el borde del cuadrante mayor.
Recién ahí, Santamarina se resignó a un reparto de puntos que, de todos modos, no deja de ser un resultado aceptable. Los de Tenaglia saben que tienen mucho por mejorar, pero también que cuentan con tiempo y potencial suficientes para transformarse una vez más en protagonistas del Argentino A.
El sábado próximo, en la visita a Real Arroyo Seco, los tandilenses rendirán otro examen que servirá para ir determinando sus posibilidades futuras.
SANTAMARINA 0-CIPOLLETTI 0
(5) Néstor Lo Tártaro
(5) Matías Méndez
(6) Lisandro Beratz
(7) Mauro Palomeque
(4) Adrián Arévalo
(5) Carlos Arias
(5) Andrés Cardoso
(6) Robinson Torres
(6) Jorge Izquierdo
(5) J. Vannieuwenhoven
(4) Javier Elizondo
Hugo Tenaglia
Raúl Ruiz (6)
Adrián Nahuel (6)
Roberto Muñoz (6)
Cristian Martínez (5)
Jorge Cid (6)
Mariano Figueroa (5)
Juan C. Flores (6)
Manuel Berra (6)
Daniel Carou (7)
Bruno Weisser (3)
Oscar Padua (5)
Domingo Perilli
Cancha: Estadio San Martín.
Arbitro: Ezequiel Maitini, de Olavarría (bien).
Cambios: En Santamarina: Marcelo Ríos por Elizondo, Claudio Farías por Vannieuwenhoven y Nahuel Santos por Torres. En Cipolletti: Leonardo Larenas (6) por Flores y Hugo Prieto por Padua.
La figura
Mauro Palomeque
El zaguero cordobés mostró su capacidad para la marca individual, como así también para cubrir los espacios libres. Estuvo firme en cada intervención y amenazante en ofensiva mediante el juego aéreo.
FUENTE: Diario Río Negro y El Eco de Tandil