lunes, 01 de octubre de 2007
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Alumni sigue en caída libre

Esta vez, el equipo perdió 2 a 1 de local, ante Libertad de Sunchales. Por eso la gente volvió a pedir por Arzubialde y porque “se vayan todos”. Por lo pronto, el resultado provoca la inminente partida de Adrián Gallará


Escribe:
Juan Manuel Gorno

Una vez más, ayer Alumni pasó vergüenza. Perdió de local, 2 a 1 contra Libertad de Sunchales, y dejó en la gente un silencio que más tarde se transformó en grito contra todos, aunque sólo Adrián Gallará, el técnico -como es la ley del fútbol- se convierte en el fusible de la crisis y deja su lugar para un cambio.
La historia dirá que el caluroso mediodía villamariense puso otro manto de amargura sobre Plaza Ocampo, donde se sumó la sexta derrota en siete fechas (la quinta consecutiva) y se ratificó que este Alumni (hasta ayer dirigido por Gallará, pero armado por los dirigentes) está más para el sufrimiento de abajo que para cosas importantes.
De otra manera no se entiende por qué un rival recientemente ascendido, con la permanencia como objetivo, viene a ganarle con autoridad, sin excusas, y le saca once puntos de diferencia en la tabla.
Por suerte la parcialidad villamariense muestra más paciencia que otras, porque la bronca estalló sólo con algunos cánticos y un par de patadas en el alambrado, antes que cada uno se vaya a su casa.
A fin de cuentas, hay una especie de resignación en el ambiente, aunque hasta cuando Libertad ganaba 2 a 0 se percibieron atisbos de esperanza.
Lo concreto que fue Libertad quien tomó la posta del encuentro. Inquietó en los minutos iniciales y se puso en ventaja rápido, por un penal que Cristian García le cometió al grandote Maximiliano Antonelli, a los 18 minutos.
La definición de Luciano D’antoni (haciendo la pausa para tocar al costado de Berardo) marcó una realidad: la visita estaba cómoda con su juego, con la certeza de lo que pretendía, mientras Alumni era un cúmulo de nerviosismo, con algunas dudas en el sistema de juego (al final, Ceballe no fue doble enganche, sino que actuó de volante por derecha) y cambios en el ataque que no prosperaron (Arangio no hizo más que Basualdo, ni por asomo).
Entonces pintaba complicado el panorama. Libertad controlaba el juego con orden en el fondo, dos volantes laterales criteriosos para marcar y llegar a zonas de definición, y un referente de área (Antonelli) que preocupaba jugando muy bien de espaldas al arco.
Alumni era todo confusión, ideas difusas, y limitaciones conocidas, porque Cristian Fernández era importante para bajar a generar juego desde las puntas y no para la resolución de las acciones; Arangio tampoco parece es el atacante de área goleador, menos para ir al choque con los centrales.
Hubo algunas pinceladas de Godoy, un Ceballe contenido por la preocupación que generaba D’antoni en su sector, y nada más, salvo un par de cabezazos (de García y Luna) que pudieron terminar en el empate.
Por eso no fue casualidad que Libertad pusiera otros llamados de atanción como el tiro libre que D’antoni mandó cerca del palo, el mano a mano que se perdió Correa (disparó por encima del travesaño) o el remate de D’antoni que Berardo salvó bien, abajo.
Lo curioso que esa supremacía visitante no se apagó en el arranque del complemento, por el contrario.

No alcanzó

Más allá del cambio obligado en defensa (Villagra entró por el lesionado Ceballos), Alumni volvió a ser superado en situaciones de gol desde el arranque de la etapa, cuando Correa -que envió un cabezazo desviado- demostró ser el mejor del partido.
El volante por derecha de Libertad encabezó y terminó el segundo gol, a los 7’. Primero arrancó desde su propia área y, ni bien llegó al medio, cambió de frente para el ingreso solitario de D’antoni, quien se fue -siempre solo- y le pegó al medio para el remate exigido de su compañero, pero Berardo alcanzó a tapar, a medias, y en el rebote nuevamente apareció Correa, esta vez, para definir con derecha.
Por entonces emergieron los primeros insultos para el local, a pesar que la gente no quería agotar todas las instancias.
Esa paciencia también se trasladó al campo, donde Alumni le puso corazón al mal momento y generó situaciones vía Cristian Fernández o Basualdo, quien -apenas saltó desde el banco- se perdió un mano a mano por apurarse (propio del nerviosismo generalizado).
Un penal que le cometieron a Fernández, cuando se metía con gambeta pura, derivó en el descuento de Godoy que hizo ilusionar al público. Sin embargo, de ahí en adelante no pasó más nada de peligro cerca del arco de Baigorria.
Fue cuando las limitaciones de Alumni se vieron en grande y cuando Libertad, sin hacer demasiado, se sostenía con orden y hasta se daba el lujo de crear un par de chances para acercarse al tercero. Por eso el final de los insultos, el pedido por Arzubialde y para que “se vayan todos”, resultó lógico.

FUENTE: FOTO Y TEXTO: EL DIARIO (VILLA MARIA)










Un equipo ordenado llamado Libertad

El conjunto de Frank Darío Kudelka volvió a imponerse de visitante ante Alumni de Villa María. Fue por 2 a 1 en otra brillante demostración de los sunchalenses, basada en el orden y mucha recuperación.


Mucho se parece el actual equipo sunchalense al que quedó en la gloria cuando ascendía del Torneo Argentino B al A. Porque es práctico, certero, ordenado y además sabe quedarse con partidos que suele ir ganando.
Ayer, en Villa María, demostró que es un conjunto prolijo y que además sabe aprovechar los momentos de oportunismo que tiene a lo largo de los 90'. A los 18' Antonelli cayó en el área y a través de un tiro penal, Luciano D'Antoni lo convalidó para comenzar a construir otro acto bien guionado por parte de los visitantes. La clave fueron los carrileros, incansables por los costados. Tanto D'Antoni como Correa tuvieron su mañana de éxitos futbolísticos. Más aún el último de los mencionados, que se mostró fino, incisivo, molesto para sus rivales. Y ni hablar cuando decoró su tarde con un remate imposible para Berardo y darle el 2-0 a los Tigres.
A los 25', cuando Libertad lo tenía controlado, llegó la falta de Vaudagna para que Lucas Godoy convirtiera de penal el descuento.
En ningún momento estuvo amenazada la ventaja que logró el "aurinegro", y es por eso que justificó la victoria que se terminó llevando de Villa María, 3 puntos que le permiten ser uno de los escoltas de su archirrival de toda la vida.

Alumni 1 - Libertad 2

Cancha: Plaza Manuel Ocampo.
Arbitro: Jorge Sayago (Santiago del Estero).

ALUMNI: Marcelo Berardo; Patricio Luna, Luciano Ceballos (45'Diego Villagra) y Cristian García; Fernando Guzmán, Leandro Silva y Sebastián Vezzani; Darío Ceballe (51'Matías Bolatti) y Lucas Godoy; Cristian Fernández (80' Facundo Basualdo) y Germán Arangio. Sup: Barrera, José, Olguín y G. Bolatti. DT: Adrián Gallará.

LIBERTAD: Iván Baigorria; Javier Felippe, Aníbal Roldán, Hugo Fisseto y Emanuel Vaudagna; Gabriel Correa, Ezequiel Saavedra, César Quiroga y Luciano D'Antoni (80'Víctor Cejas); Maximiliano Antonelli (75'Cristian Girard) y Cristian Torres (85'Esteban Pereyra). Sup: Sanchís, Donatti, Ferrero y Fragatta. DT: Frank Darío Kudelka.

Primer tiempo: a los 18' Luciano D'Antoni -p- (L).
Segundo tiempo: a los 8' Gabriel Correa (L) y a los 25' Lucas Godoy -p-(A).


FUENTE: DIARIO LA OPINION (RAFAELA)
Publicado por Pedro_Mestre @ 7:12
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