lunes, 01 de octubre de 2007
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La Florida solamente suma frustraciones

Juventud Antoniana ganó sobre el final y complicó más el panorama del conjunto del este.


SALTA (Enviado especial, Carlos Oardi).- Nada le sale bien a La Florida. El conjunto del este tucumano tenía todo controlado y parecía que obtendría un punto en Salta. Los propios hinchas de Juventud habían comenzado a impacientarse y a exigirles mayor entrega a sus jugadores. Algunos se subieron a la cerca olímpica y provocaron la suspensión del partido durante varios minutos. Pero el partido arribó a un final similar al de los capítulos anteriores de esta historia, que muestra al “tricolor” desorientado y hundido en el fondo de la tabla. Un agónico gol marcador por Horacio Fernández inclinó la balanza a favor del local, que festejó el triunfo, 2 a 1, y dejó a los tucumanos otra vez con las manos vacías.
Dos rebotes, dos goles. Así se puede resumir lo que le pasó a La Florida en el partido. El primer tanto, anotado por Matías Fernández, comenzó con un remate que alcanzó a tapar Lucas García, pero no pudo retener. Walter Busse capitalizó el rechazo, que tocó atrás, y el volante empujó el balón a la red. El segundo se produjo tras un cabezazo de Carlos Russo que pegó en el travesaño. La pelota le cayó servida a Horacio Fernández, que anotó.
La Florida tuvo la virtud de superar el golpe del primer gol y fue a buscar el empate. Lo consiguió Fernando Robles, con un cabezazo.
Después, trató de afirmarse en el fondo, y además contó con la seguridad que transmitió desde el arco García. El contragolpe fue su arma ofensiva, y con un argumento simple pero efectivo logró controlar el desarrollo del partido.
El local buscó el desnivel a través de centros y cuando los nervios comenzaron a aparecer llegó el gol del triunfo, para darle un respiro al equipo que ahora conduce Roque Alfaro y complicar aún más a La Florida.

Preocupan las lesiones
Hay inquietud en La Florida. El equipo sigue sin ganar en el torneo y las lesiones comienzan a complicar el panorama del conjunto tucumano, que ayer perdió a un jugador clave: Fabián Lazarte. El volante fue reemplazado antes de la media hora de juego y esperan el informe médico para conocer la gravedad de la dolencia. Otros jugadores terminaron con diferentes molestias físicas.
El técnico Jorge Salas reconoció que la derrota duele. “Este era un partido importante para nosotros y lo habíamos hablado en la semana. Habrá que seguir trabajando. Este es un torneo largo y si ganamos los dos partidos consecutivos que tenemos en casa, frente a Luján de Cuyo y Talleres, vamos a recuperarnos”, destacó.
“El objetivo es sumar la mayor cantidad de puntos hasta diciembre y poder encarar el receso con tranquilidad”, agregó el entrenador de La Florida.

La balanza
+ Pudo convertir. Robles hizo su primer gol con la camiseta de La Florida.

- Impaciencia. Hinchas salteños reclamaron cuando estaban 1 a 1.

? ¿Y ahora? El “tricolor” sigue sin ganar y no encuentra el rumbo.


FUENTE: FOTO Y TEXTO: DIARIO LA GACETA (TUCUMAN)










EL PARTIDO ESTUVO SUSPENDIDO AL REDEDOR DE SEIS MINUTOS POR LA "CALENTURA" DE LA GENTE
El "Chano" apagó el incendio

Horacio Fernández entró y cumplió con su cuota goleadora, para parar los insultos de los hinchas "santos". Con su gol le dio la victoria al antoniano por dos a uno sobre La Florida, el peor equipo lejos, del campeonato.


POR MARIANO GIL
El Tribuno


El Honorato Pistoia ardía. Los hinchas no se bancaban otra decepción. Otro cachetazo a la ilusión. El clima de ansiedad, de nerviosismo se apoderó de cada uno de los protagonistas, y hacía falta un "bombero" para apagar el incendio, para que ese cortocircuito entre ellos -hablamos de la gente y los jugadores- no termine de la peor manera.

Y el que hizo posible que el encuentro terminara con los hinchas revoleando los trapos y aplaudiendo al equipo que minutos antes soportaba todo tipo de insultos, fue Horacio Fernández. Sí, el "Chano" se vistió de héroe para darle a Juventud Antoniana una sufrida como merecida victoria.El "santo" suplió todos sus defectos, que no son pocos por cierto, con voluntad, actitud, y ganas para derribar a La Florida.

Juventud salió como una tromba. Intentando llevarse por delante al "tricolor". Con la pelota al piso y con la inspiración de Matías Fernández, el "santo", de apoco, fue llevando a La Florida cerca de su área. Claro que le faltaba claridad a la hora de armar juego. Los tucumanos, con su andar cansino, "pincharon" la pelota. Y Juventud entró en la desesperación. La pelota era maltratada, sólo cuando Fernández o Walter Busse la agarraban, el "santo" se iluminaba y su gente se entusiasmaba. Y así llegó el primero.

La agarró Leonardo Fernández, quien dejó un rival en el camino y sacó un zurdazo fortísimo que desvió Lucas García. La pelota le cayó justo al "Rubio" Busse, quien desbordó y habilitó a Matías Fernández que, con un derechazo, puso el tranquilizador uno a cero. Juventud sacó provecho de la única jugada clara hasta ahí (PT 16').

La Florida, que en un principio había "enfriado" el juego, comenzó a jugar, salió de su letargo, y de los pies de Roy González preocupó a Sauad. El enganche le ganaba las espaldas a Iglesias y hacía lo que quería. Y en la primera aproximación seria que tuvo, terminó en gol. Centro de Roy González, cabezazo solitario del "Gaucho" Robles para enmudecer al Honorato Pistoia (PT 25').

Juventud, a partir de ese momento, perdió el control del partido y de la pelota. Se apagó Matías Fernández y Busse luchaba más de lo que jugaba y esto el "santo" lo sintió. Sólo una ráfaga de Sergio Liendro en los últimos minutos del primer tiempo sacó del letargo al encuentro.

Las cosas continuaron igual o peor en el complemento. Juventud con más ganas que fútbol intentó poner en aprietos a Lucas García, pero todo se diluía llegando al área de La Florida.

Pasaban los minutos y el "santo" entró en la desesperación, y ni que hablar sus hinchas, que comenzaron a pedir más "huevo", transpirar la camiseta. El nerviosismo se apoderó de todos. De los de adentro y de los de afuera. El Honorato era un "polvorín" y sólo faltaba que alguien prendiera la mecha para que todo explote.

Pero cuando más lo necesitaba Juventud, apareció el "Bombero" Horacio Fernández para apagar el incendio, para que sus hinchas terminen con los "trapos" al viento, y para que Roque Alfaro haga posible el viejo axioma del fútbol: Técnico que debuta gana. El "santo" ganó y está bien, lo hizo con justicia, aunque el árbol no debe tapar el bosque.


FUENTE: DIARIO EL TRIBUNO (SALTA)
Publicado por Pedro_Mestre @ 8:21
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